Pedro Sánchez defiende una ‘Agenda económica’ con la que lograr una recuperación justa, reducir la desigualdad y luchar contra el fraude

Propone una “reforma fiscal progresiva que alivie el esfuerzo de la mayoría y exija más a quien más tiene”, “libre de los copagos de la nueva derecha y las amnistías fiscales de la vieja derecha”.

22/10/2015

El secretario general y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado hoy las líneas maestras de la Agenda económica que  pondrá en marcha un futuro Gobierno socialista para lograr una recuperación justa, reducir la desigualdad y luchar contra el fraude.

Sánchez se ha mostrado convencido de que tras las elecciones del 20 de diciembre se producirá “el cambio seguro que necesita nuestro país”. “Un cambio para regenerar la vida política española, que tienen que  acabar con la corrupción del 3% de Convergencia y el 3% del PP; un cambio seguro para modernizar nuestra economía y crear más y mejor empleo; para crecer y repartir”, afirmó Sánchez en un acto celebrado en Madrid y al que han asistido muchos de las personas que han colaborado en la elaboración del programa económico del PSOE.

Durante su intervención, el líder socialista ha lamentado que hayamos tenido un Gobierno “más dedicado en buscar excusas y herencias”, en vez de “proponer soluciones de futuro” y que “ha planteado una austeridad ideológicamente injusta e ineficaz” pues “usó la crisis para consolidar una España desigual”, al tiempo que “ha hecho el ajuste de cuentas contra el estado de bienestar y nos ha endeudado en 300.000 millones de euros más”.

Y ha señalado que “no se puede seguir por el camino conservador” del PP, “que solo quiere competir a fuerza de degradar las condiciones laborales de millones de españoles y de seguir degradando nuestro patrimonio ecológico”. Del mismo modo que “los españoles tampoco comprarán esas ideas conservadoras, aunque se vistan con ropa nueva”, “ni las soluciones del siglo XIX y XX para solucionar problemas del siglo XXI”, en clara alusión a las propuestas de Ciudadanos y Podemos. “Nosotros” –señaló- “no vamos a pelearnos con la realidad, vamos a cambiarla con un programa modernizador y reformista” y que denominó “la economía 4.0”.

Una economía en la que -entre otras muchas medidas- “duplicaremos los fondos en I+D+i, mejoraremos los incentivos fiscales para aumentar la Investigación e innovación privada, transformaremos el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en una verdadera Agencia Estatal de Innovación, con competencias y recursos reforzados, e impulsaremos la compra pública innovadora hasta el 3% de todas las licitaciones públicas al final de la legislatura”.

Transición energética

Y como “no hay economía sólida si se abusa y destruyen las bases físicas que lo sustentan”, Pedro Sánchez se ha mostrado “firme” en su compromiso de lucha contra el cambio climático, apostando por “acompañar de forma responsable y solidaria la transición energética hacia un sistema predecible, eficiente, renovable, seguro y a precios asequibles”.

En ese sentido, afirmó que su Gobierno impulsará “una auditoría sobre los costes integrados en la tarifa energética, como condición indispensable para impulsar la coherencia entre lo que pagamos y lo que recibimos, entre lo que queremos y lo que necesitamos dejar atrás”, y “eliminaremos el Impuesto al Sol contenido en el último Decreto del Autoconsumo energético”. A ello se sumará la creación de “un fondo verde para esa transición energética” que será “alimentado con parte del impuesto al CO2”.

Reforma fiscal

Sánchez también ha manifestado su compromiso y el de su partido con la estabilidad presupuestaria europea, de tal manera “que en 2019, al final de la próxima legislatura, las cuentas públicas de ingresos y gastos estén cuadradas, con un déficit público del 1% del PIB”.

Para ello, “no subiremos los impuestos a la clase media trabajadora”, y sí “repartiremos los ingresos derivados de la recuperación de una forma diferente a la del PP”,

al tiempo que “proponemos una reforma fiscal progresiva que alivie el esfuerzo fiscal de la mayoría de españoles y exija más a quien más tiene. Una reforma fiscal en defensa de la clase media y trabajadora, libre de los copagos de la nueva derecha y libre de las amnistías fiscales de la vieja derecha”.

“Esto implicará, tomar medidas tributarias que nos permitirán obtener ingresos, más allá de los que genera el propio ciclo económico, de forma progresiva, hasta llegar a 25.000 millones de euros adicionales en 2019, respecto a 2015”, añadió.

Además, Pedro Sánchez señaló que “la primera fuente de estos ingresos vendrá por un ambicioso plan de lucha contra el gran fraude y el fin de las vergonzosas amnistías fiscales que han blanqueado lo robado en nombre del Partido Popular durante estos últimos 20 años”.

Además, “revisaremos en profundidad el impuesto de sociedades para ensanchar las bases imponibles y acercar el tipo nominal al tipo efectivo, y entre tanto estableceremos un tipo mínimo del 15% sobre el resultado contable de las grandes empresas”; “estableceremos mediante legislación básica un mínimo común en todo el territorio nacional tanto en el Impuesto de Sucesiones como en el de Patrimonio”; “pondremos en marcha una nueva fiscalidad medio ambiental que incluya un impuesto sobre a las emisiones de CO2” e “impulsaremos la desaparición de los paraísos fiscales y la aprobación final en Europa del impuesto de transacciones financieras”.

Una “nueva política fiscal” para que “no ocurra lo que hasta ahora, que siempre son los que tienen una nómina los únicos que pagan impuestos” y con la que “aspiramos a desplazar el peso de la carga tributaria, en buena medida, hacia la riqueza y el uso de recursos naturales finitos”.

A ello se sumará el refuerzo de “la evaluación, la transparencia y la rendición de cuentas del gasto público” y la realización de “una auditoría de gasto público, para eliminar gasto superfluo y las reducir inercias presupuestarias”.

Respecto al gasto, Pedro Sánchez explicó que los socialistas “dedicaremos los recursos adicionales a los tres grandes retos que nos marcamos en la próxima legislatura: impulsar nuestro crecimiento y crear más y mejor empleo, reparar  los daños en nuestro sistema de bienestar creados por los ajustes de la derecha y luchar contra la pobreza”.

El candidato ha concluido su intervención insistiendo en que “este es el momento en el que ganan los que apelan al futuro”, “quién confía en sus propias fuerzas y en las fuerzas de su país”, y “no los que generan miedo, ni los que generan incertidumbre”.

Jordi Sevilla

Antes del secretario general, intervino en el acto el responsable económico del grupo de expertos del PSOE, Jordi Sevilla, quien ha puntualizado que “los socialistas han elaborado un programa de partido de Gobierno, de partido con experiencia acumulada para transformar y reformar España, que quiere hacer, que sabe lo que tiene hacer y que sabe cómo hacerlo”.

Ha recalcado que el Gobierno de Mariano Rajoy no ha establecido un reparto adecuado de los beneficios de la recuperación y ha matizado que “si con el PP crecemos para que los ricos sean más ricos, con el PSOE creceremos para que todos seamos más ricos”.

Sevilla ha subrayado que “la esencia de nuestro programa es crecer y repartir, el socialismo de toda la vida y la socialdemocracia que ha construido Europa y el Estado del Bienestar en España. Para crecer hay que hacer muchas reformas, cambiar el modelo productivo e ir a una competencia en valor y no en precio (no competir por hacer las cosas más baratas sino por hacerlas mejor)”.

Por último, Sevilla ha advertido de que “es un trabajo que sólo se puede hacer desde el Gobierno. Este es un Programa para ganar las elecciones pero también para gobernar”. “Lo peor que podría pasarle a este país es que el próximo gobierno decepcionara a los ciudadanos y ese no será el Gobierno que encabezará Pedro Sánchez”, ha concluido.