Pedro Sánchez: “El PSOE no va a renunciar a ser el arquitecto de este nuevo tiempo político al servicio del cambio, del progreso y del interés general”

Madrid, 17 de enero de 2016.  “Si el PP fracasa, el PSOE estará en la obligación de construir un gobierno progresista y reformista en nuestro país”. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado este mediodía en Santander que se siente “fuerte” ante esta “etapa apasionante” que se ha abierto tras las elecciones del 20D y ha garantizado que “el PSOE no va a renunciar a ser el arquitecto de este nuevo tiempo político y actuará al dictado de nuestros valores al servicio del cambio, del progreso y del interés general”.

“Nuestro único frente es el paro, la desigualdad y la corrupción, nosotros vamos a construir convivencia”, ha dicho el secretario general. Durante una comida-mitin con militantes socialistas en Santander, Sánchez ha recordado que “ha habido intereses que han tratado de apartar al PSOE como alternativa al gobierno del PP”. Por eso advierte: “Frente a otros, que han empezado a trazar líneas rojas, hablar desde atalayas y hacer cordones sanitarios, nosotros vamos a tejer lazos, construir puentes donde no existen y concitar grandes consensos para abordar las transformaciones que necesita nuestro país”.

Porque “cuando se habla de diálogo y de cambio se habla del PSOE”, un partido socialista con las ideas claras ante la situación catalana. “Al inmovilismo” del PP y al “rupturismo” de los independentistas, “el PSOE responde con reformismo”. Y ha reiterado que Mariano Rajoy “es el Red Bull de los independentistas porque les da alas”. También se ha referido a Podemos y su apuesta por el derecho a decidir: “los socialistas queremos decidir, pero no unos por todos, sino todos. Derecho a decidir, sí, los socialistas no nos negamos votar, pero queremos que voten todos los españoles”. “Queremos que se vote por un acuerdo y no una fractura, como proponen los que defienden el derecho a decidir”.

Sánchez también ha enumerado las prioridades socialistas a la hora de gobernar: un nuevo Estatuto de los Trabajadores, la apuesta por la educación pública de calidad, la lucha contra la violencia de género; un nuevo Pacto de Toledo; una Europa volcada en las políticas sociales y una reforma constitucional que “revitalice nuestro marco de convivencia” y reconozca “nuevos derechos y libertades”.