Pedro Sánchez llama a "la unidad de las fuerzas del cambio" que "representamos a 15 millones de españoles" y "compartimos el objetivo de renovar" nuestro país

Madrid, 2 de abril de 2016.- Ante la “hora decisiva” y “sin margen para el error” que se abre a un mes de saber si España va a tener “un gobierno progresista” o habrá repetición de elecciones, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha realizado un llamamiento a “la unidad de todas las fuerzas del cambio”, alegando que “somos 15 millones de españoles, 199 escaños y tres formaciones políticas con un único objetivo compartido: el de renovar España”. Una idea ésta que “es mucho más poderosa que cualquier otro veto, exclusión o línea roja” que se pueda plantear en la “negociación a tres” entre PSOE, Podemos y Ciudadanos que comenzará la próxima semana.

 

Ante los miembros del Comité Federal, Pedro Sánchez ha señalado que nuestro país “necesita con urgencia un acuerdo que materialice ese gobierno del cambio que ansían muchos españoles”. Y es así, porque tenemos un Ejecutivo que “gobierna de espaldas a los ciudadanos” -pues “no acude al Congreso y evita la rendición de cuentas”- y “sobre las espaldas de los ciudadanos”, ya que “nadie como Rajoy ha subido los impuestos a la clase trabajadora, mientras ha recortado todas las políticas del Estado del Bienestar. Nadie como él ha aumentado la deuda pública, mientras caía el nivel de vida de la clase media; y nadie como él ha subido los índices de desigualdad” en nuestro país.

 

La situación de las cuentas públicas, un acicate más para el cambio

 

En este punto se ha referido a “los preocupantes datos del déficit público” y ha señalado que “los número nunca mienten”, y que “quien mintió de nuevo a los españoles fue Rajoy, que conocía el incumplimiento del déficit público y, en consecuencia, la grave situación de las cuentas públicas”.

 

Para el líder socialista, este factor debe ser “un acicate más para lograr el gobierno del cambio de manera urgente, porque no podemos dejar el necesario equilibrio de las cuentas públicas en aquel que lo que ha hecho durante estos últimos cuatro años ha sido recortar, recortar y recortar las políticas públicas y del Estado del Bienestar”.

 

El PSOE va sin líneas rojas a la negociación a tres

 

Pedro Sánchez ha asegurado que, en la negociación a tres que va a comenzar la próxima semana, “el PSOE va sin líneas rojas pero con firmes convicciones y una de ellas es que tenemos que poner fin al gobierno de Mariano Rajoy y materializar ese gobierno del cambio”. Para ello -continuó- “los socialistas estamos dispuestos a ceder y pediremos al resto de fuerzas que todos cedamos para que gane el cambio y gane España”.

 

Explicó que, “los últimos metros que nos quedan para cumplir ese difícil objetivo” los vamos a recorrer “con los mismo principios” que han caracterizado los 104 días transcurridos desde las elecciones; esto es, con los principios “de la  fiabilidad, la coherencia, la capacidad de negociación e interlocución con distintos actores políticos y también con los valores que caracterizan al Partido Socialista”.

 

El PSOE, única fuerza que puede materializar el cambio

 

Durante su intervención, Sánchez ha insistido en que “España necesita abrir un nuevo tiempo político” y que “es evidente que el Partido Socialista es la única fuerza política que puede materializarlo porque tiene proyecto para toda España y capacidad de negociación para lograrlo, frente a un PP asediado por la corrupción, aislado, sin capacidad de interlocución con nadie y con un proyecto político agotado”.

 

Por todo ello, el líder socialista ha apelado al “diálogo” y la “negociación” para lograr ese acuerdo que “espero y deseo” en las próximas semanas, asegurando que “por nosotros no va a ser”.

 

Un gobierno no partidista, plural, parlamentario y progresista

 

Respecto a cómo sería ese gobierno del cambio, Pedro Sánchez afirmó que tiene que ser “no partidista, esto es, que despolitice las instituciones” y las haga “representativas de la mayoría social”. También, deberá ser “un gobierno plural”, porque la sociedad española y el parlamento lo son. Y “parlamentario, porque es en el Congreso donde se van a decidir las cosas”, ya que, “al final, cualquier ley, cualquier decisión van a tener que contar con el respaldo de las tres fuerzas políticas del cambio”.

 

Y, finalmente, concluyó, deberá ser “un gobierno progresista”, para “alejar a España de la desigualdad, la corrupción y el enfrentamiento entre territorios al que le ha sumido Mariano Rajoy durante estos últimos cuatro años”.

 

El cambio, aunque “difícil” y “complejo”, “es posible”, ha dicho Pedro Sánchez. “Nos quedan tres semanas y yo espero y deseo, que España no se vea abocada a repetir las elecciones y que dentro de muy poco tengamos un gobierno de cambio en nuestro país”.

 

Repaso a la tarea desarrolla pro el PSOE tras el 20-D

 

Durante su intervención, Pedro Sánchez ha repasado y puesto en valor los principios que ha defendido en todo momento el PSOE en este tiempo. Así, se refirió a la fecha del Comité Federal del 28 de diciembre, donde “dijimos que siempre íbamos a construir proyectos políticos que articulasen una España unida en su diversidad, frente a la vieja derecha recentralizadora” y “también frente a nuevos y viejos partidos que han identificado el progresismo con un independentismo erróneo, que es lo que subyace detrás del mal llamado derecho a decidir”.

 

La segunda fecha que destacó fue el 2 de febrero, cuando el líder socialista aceptó la encomienda del jefe de Estado de presentarse a la investidura “para desbloquear la situación” creada por Rajoy, “intentar formar gobierno y, en el peor de los casos, poner en marcha el reloj de la democracia”. “Eso lo conseguimos y es algo que está en nuestro haber”, subrayó.

 

Otro hito de estos tres meses ha sido el 24 febrero, día en que se firmó el acuerdo “histórico” PSOE-Ciudadanos, en el que ambas formaciones “antepusimos los objetivos comunes” plasmados en 200 reformas, y que fue sometido a la aprobación de la militancia socialista y del Comité Federal; algo que –anunció- volverá a ocurrir si la negociación a tres produce “cambios sustanciales” en el acuerdo con Ciudadanos. Un acuerdo éste que, aunque es verdad que resultó “aritméticamente insuficiente”, era “el camino por el que teníamos que transitar si queríamos lograr el gobierno del cambio” y al que “esperamos que otras fuerzas se puedan unir antes de una eventual repetición de elecciones”.

 

También señaló la fecha del 1 de marzo, la de la sesión de investidura, asegurando que en con ella “cumplimos los objetivos” pues “demostramos que el PSOE es un instrumento real de cambio”, también que debía basarse en “el acuerdo”, en “el mestizaje ideológico”; y, finalmente, porque “cumplimos con la democracia y las instituciones”. Lástima –añadió- “que otras formaciones bloquearan el reloj del cambio”, que “espero podamos desbloquear en las próximas semanas”.

 

La última cita que destacó fue la reunión que mantuvo con el president Puigdemont el pasado 15 de marzo, para señalar que “simplemente el hecho de poder reunirnos abrió un espacio nuevo que yo espero que con diálogo, con capacidad de negociación y con acuerdo”, logre “resolver la crisis grave que nos afecta todos y que se vive en Cataluña”.