Pedro Sánchez: “Si soy presidente convocaré a las fuerzas políticas y sociales para construir unos nuevos pactos de La Moncloa para un progreso seguro en España”

Critica “los presupuestos falsos y electoralistas” del Gobierno “desenmascarados” por Bruselas y advierte de que, de volver a gobernar Rajoy, su necesaria revisión “se traduciría en nuevos y arbitrarios recortes”

07/10/2015

El secretario general del PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido hoy a que, si es elegido Presidente del Gobierno, “convocará a las fuerzas políticas y sociales para construir unos nuevos pactos de La Moncloa para un progreso seguro en España”. A su juicio, “si algo hemos aprendido de estos 38 años es que el único cambio seguro, el que ha traído a España el mayor período de estabilidad, libertad y crecimiento de su historia, es el camino de la reforma, del acuerdo, del diálogo”.

Durante un desayuno informativo de la Cadena Ser en Cantabria, Sánchez explicó los 3 ejes fundamentales de esos nuevos Pactos de la Moncloa que propone: en primer lugar: modernizar nuestro modelo de crecimiento económico para “hacer de la innovación, la investigación y la sostenibilidad los ejes de un crecimiento con empleo de calidad” y “potenciar el sector industrial”. En cuanto a la reforma laboral, Sánchez aseguró que “está siendo derogada de facto en los tribunales” y que es un ejemplo de la “ineficacia económica” del Ejecutivo, y se comprometió a “poner en marcha un nuevo Estatuto de los Trabajadores, como una verdadera carta de derechos” en el primer año de Gobierno.

Como segundo objetivo, el secretario general apuntó “rediseñar nuestra arquitectura institucional”, teniendo claro que “los socialistas somos contundentes en la defensa de la unidad de España y en hacer avanzar el estado de las autonomías hacia un modelo federal”. Así, apostó por la reforma del Senado “para convertirlo en una verdadera cámara territorial”, “delimitar claramente las competencias de las Comunidades Autónomas y del Estado” y “constitucionalizar el sistema de financiación autonómica y que se respete la ley, y eso significa actualizar ese sistema, que lleva dos años sin actualizarse”.

Asimismo, consideró “imprescindible ponernos de acuerdo en un modelo territorial que  reconozca la realidad diversa de España protegiendo la igualdad entre los ciudadanos” y “revisar instituciones como el aforamiento, la inmunidad o la iniciativa legislativa popular”, “abordar la ley de partidos para modernizarla, desbloquear las listas electorales, garantizar una mayor independencia real de aquellos organismos pensados para controlar ellos y no para ser controlados por los partidos”, o “luchar contra la corrupción facilitando la actuación de la justicia con recursos adecuados”.

También ha alertado Sánchez sobre la falta de confianza de los ciudadanos en la política por la tibia respuesta de los actuales dirigentes ante los casos de corrupción”. Prueba de ello es el caso que salpica a Rodrigo Rato, “que algunos llamaron el mejor ministro de economía de la historia de la democracia”, y que “no solo no puso freno a los excesos de la burbuja inmobiliaria sino que los protagonizó en primera persona, para desgracia de los españoles y vergüenza de su partido”.

Reformas todas ellas que, a juicio de Sánchez, no pueden realizarse sin estar dispuesto a una “reforma parcial de la Constitución, puesto que la España del 78 no tiene nada que ver con la de 2015”.  “Ahora más que nunca, es necesario un cambio que revitalice la Constitución, que restaure plenamente la confianza entre los ciudadanos y las instituciones, que refuerce el consenso que ha hecho posible la convivencia democrática desde 1978”, añadió.

Fortalecimiento del Estado del Bienestar 

En tercer lugar, el líder socialista apuntó como tercer eje el fortalecimiento del Estado del Bienestar, “empezando por reconocer como derecho fundamental la sanidad y recuperar la universalidad de la sanidad pública que, tras la reforma del PP, ha dejado sin cobertura a más de 800.000 ciudadanos”. “También hacer una apuesta decidida por la educación pública y la Formación Profesional y reconocer leyes que nos ayuden a ser más justos, como una ley de muerte digna”, dijo. Así, se comprometió a que si tiene mayoría parlamentaria “aprobaremos una ley de  muerte digna a nivel estatal”.

Sánchez se refirió a un reto que considero “urgente” y es “acabar con la pobreza infantil mediante el establecimiento de un Ingreso Mínimo Vital”, y recordó que los socialistas ya presentamos un plan para asegurar ingresos a los padres desempleados y con hijos a cargo que fue rechazado por el PP. “No me resigno y volveré a plantearlo, espero que desde el Gobierno de España. Nadie entendería que en un asunto como este no seamos capaces de ponernos de acuerdo”, apuntó.

En su opinión, reforzar el estado de bienestar “también supone asegurar el sistema de pensiones”, en un momento en que la situación es de pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas como consecuencia del copago y de amenaza por la reforma laboral y la tarifa plana de cotizaciones puesta en marcha por  Rajoy. Así, aseguró que “el sistema de pensiones tiene que estar garantizado, tiene que ser una política de Estado” y se comprometió a “recuperar el Pacto de Toledo como la mejor expresión de ese pacto entre generaciones en el que se basa toda sociedad avanzada”.

Para Sánchez esos nuevos pactos de La Moncloa, que “nos permitan asegurar otras tres décadas de progreso social y económico”, “no lo podemos hacer solos, lo tenemos que hacer con otras formaciones políticas” y “espero que tras el 20D, cuando se renueve el PP en la oposición y tenga otro liderazgo, podamos entendernos con un Partido Popular que también tiene que entrar en la reforma de la Constitución”, concluyó.

Balance del PP: Inacción e instrumentalización de las instituciones 

En otro momento de su intervención y haciendo balance del Ejecutivo del PP, Pedro Sánchez ha señalado que “la inacción política y la instrumentalización de las instituciones” son las dos elementos que han caracterizado al Gobierno de Rajoy.

Prueba de ello son “los presupuestos falsos y electoralistas” aprobados por su gobierno y “desenmascarados” hace dos días por la Comisión Europea, que los ha considerado “papel mojado”. Unas cuentas que habrá que revisar completamente en la próxima legislatura y que de volver a gobernar el PP –advirtió-, “se traducirían sin la menor duda, en nuevos y arbitrarios recortes”.

Pero esa “falta de higiene democrática de un Gobierno que no duda en instrumentalizar todo”, se ha observado también según Pedro Sánchez en el “uso de los organismos reguladores, el Tribunal Constitucional, la Agencia Tributaria, para sus propios fines partidistas”.

Y en cuanto a la inacción política: Cataluña, que es el último ejemplo del “inmovilismo” que no nos podemos permitir y de “un presidente que huye de los problemas para verse siempre superado por ellos”.

El cambio es posible, necesario y urgente 

Estas y otras razones hacen que –como explicó Sánchez- el cambio de Gobierno en España sea, además de posible, “necesario y urgente”. Porque –continuó- “urgente y necesario es cambiar las formas de hacer política y de entender la política como la mayor herramienta de la esperanza, de un futuro mejor frente al miedo y las amenazas”.

En su opinión, “ese impulso de país en el que tenemos que estar todos no va a venir de un Gobierno que recibió un enorme caudal de confianza ciudadana y la ha dilapidado utilizando su mayoría absoluta para gobernar solo y contra todos: contra la clase media trabajadora, contra los profesores y los alumnos, contra las mujeres, los autónomos, los pensionistas.

Para Pedro Sánchez, “Rajoy entendió su mayoría absoluta como absolutismo en el Gobierno y eso le incapacita para dirigir un proyecto colectivo de cambio como el que necesitamos”.  “Hay que abrir un tiempo nuevo, probablemente caracterizado no por mayorías absolutas sino todo lo contrario”. En su opinión, los españoles “son sabios cuando votan” y “cuando rechazan las mayorías absolutas y dicen con su voto que quieren el entendimiento de distintos partidos, probablemente, y eso yo lo comparto con ellos, es que cuantos más partidos haya implicados en la gobernabilidad, menores casos de corrupción habrá, porque hay más controles”.