Pedro Zerolo: “El espíritu de la Declaración sigue vigente y es tan necesaria como hace sesenta años”

El dirigente socialista manifestó que “son aún muchos los países, en los que no se respetan ni se reconocen los derechos humanos"

El Secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG, Pedro Zerolo, manifestó hoy, con motivo de la celebración este miércoles del Día de los Derechos Humanos, que “sesenta años después, el espíritu de su articulado sigue vigente y es tan necesario como en ese momento clave de nuestra historia más reciente”.

Tal y como señala la propia Declaración, “ésta debe constituir un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades”.

El dirigente socialista manifestó que “son aún muchos los países, en los que no se respetan ni se reconocen los derechos humanos, porque son aún muchos los gobiernos y las legislaciones que continúan amparando la violación de los derechos que esta Declaración proclama”.

Zerolo agregó que cuando hablamos de derechos humanos, “hablamos del derecho a una vida digna, a la libertad de opinión y expresión, a un juicio justo, al libre consentimiento para contraer matrimonio, a la seguridad y protección social para la satisfacción de los derechos económicos, sociales, culturales, del derecho al trabajo, al acceso al agua potable, de un salario igual por un trabajo igual, derecho a la libre orientación sexual e identidad de género, o del derecho a la educación y a la paz”. En este sentido mostró el apoyo del PSOE al Plan de Derechos Humanos que tiene previsto aprobar próximamente el Gobierno.

El responsable de Derechos Humanos de la Ejecutiva socialista señaló que “las mujeres y los hombres socialistas apostamos por una defensa activa y universal de los Derechos Humanos, desde la lucha contra la pobreza, hasta nuestro rechazo frontal contra la tortura y la pena de muerte”.

Finalmente, el dirigente socialista apeló a los principios y valores que inspira esta Declaración para seguir impulsando políticas para reducir la pobreza, favorecer el desarrollo humano y evitar la discriminación, prevenir los conflictos y fortalecer las instituciones democráticas y la buena gobernabilidad. En definitiva “para seguir consolidando la política desarrollada por el Gobierno socialista de defensa y protección de los derechos humanos”.