Piñero denuncia que el Gobierno "baja los impuestos a los que defraudan y se los sube a los que cumplen"

Las cuentas del Estado "agravarán los problemas de la economía española, aumentará el paro, nos llevarán a la recesión y, por tanto, imposibilitarán llegar al equilibrio presupuestario"

La Secretaria de Política Económica, Inmaculada Rodríguez Piñero, ha señalado que, los Presupuestos del Estado conocidos hoy, contienen una “amnistía fiscal a los defraudadores que es un escándalo”. Piñero subraya que, en la práctica, “el mensaje del Gobierno es subir el IRPF a los trabajadores y a las clases medias, que pagan sus impuestos, y bajárselo a las grandes fortunas que defraudan, que son las que se beneficiarán de esta especie de amnistía”. En suma, el Ejecutivo de Rajoy “baja los impuestos a los que defraudan y se los sube a los que cumplen”.

La responsable económica de la Ejecutiva del PSOE mantiene que, si el Gobierno quería recaudar más, “tenía otras opciones, como implantar un impuesto de grandes fortunas que plantea el PSOE, y si quiere acabar con el fraude, en lugar de perdonarlo, debería crear una Oficina de Lucha contra el Fraude y ampliar el plazo de prescripción de 5 a 10 años de delitos fiscales, como también ha propuesto el Partido Socialista”.

En opinión de la dirigente socialista, las cuentas del Estado conocidas hoy “agravarán los problemas de la economía española, aumentará el paro, nos llevarán a la recesión y, por tanto, imposibilitarán llegar al equilibrio presupuestario”.

En un primer examen a las cuentas del Estado, a Rodríguez Piñero le parece “chocante” la manera en la que el Gobierno afronta “el mayor problema que tiene nuestra economía, como es el empleo, haciendo un recorte de 1.557 millones en las políticas activas de empleo”.

Una vez conocido el proyecto de cuentas, la dirigente socialista dijo entender “por qué escondía el Gobierno estos presupuestos, porque ha decidido que el coste de la crisis lo paguen los trabajadores y las clases medias, con las subidas del IRPF, la luz, el gas, y el recorte de servicios públicos, como la dependencia o las ayudas a la vivienda”. En definitiva, “el Gobierno recorta en todo aquello que es determinante para que crezcamos en el futuro: en educación, en I+D, en infraestructuras productivas, mientras se gasta el dinero en regalos fiscales para el sector inmobiliario y amnistías para los defraudadores”.