Rubalcaba sobre las víctimas del 11-M: "Han pasado diez años, pero para los que perdieron a sus seres queridos hay una ausencia insustituible"

El líder del PSOE dice que las víctimas del 11-M siguen requiriendo "apoyo, cariño y solidaridad"

El Secretario General del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, recordó ayer tarde a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, en un acto que ha tenido lugar en el Instituto Cervantes de Madrid y en el que se ha inaugurado una exposición con motivo del décimo aniversario de los atentados.

Para el líder del PSOE, cuando han pasado 10 años de aquella tragedia, “para quienes perdieron a sus seres queridos, sigue habiendo una ausencia, un corte, que es insustituible”.

En declaraciones a los medios al finalizar el homenaje, Alfredo Pérez Rubalcaba ha destacado que las víctimas del 11-M “siguen requiriendo de nosotros apoyo cariño y solidaridad”.

Reproducimos a continuación las declaraciones literales del Secretario General del PSOE.

“Han pasado 10 años y la vida ha continuado, pero para los que perdieron a sus seres queridos, hay un corte, hay una ausencia, que es insustituible para los heridos a algunos de los cuales he visto hoy aquí. Han sido 10 años de sufrimiento intentando superar traumas físicos, psicológicos… Han pasado 10 años y las víctimas del 11 de marzo siguen requiriendo de nosotros apoyo cariño y solidaridad, y esto es exactamente a lo que esta tarde he venido hoy aquí”.

 

 Comentario en Facebook

 

Asimismo y coincidiendo con el aniversario, Rubalcaba ha publicado este 11 de marzo un comentario en Facebook.

En su reflexión Rubalcaba recuerda a las “miles de personas que han tenido que aprender a convivir con el sufrimiento y la ausencia”, a quienes “aún padecen las secuelas de los atentados” y afirma que “el tiempo no puede borrar el recuerdo de los fallecidos, ni debilitar nuestro apoyo a las víctimas”, que –añade- “deben saber que siempre nos tendrán a su lado”.

 

El texto completo del post es:

 

“Tras los atentados del 11 de marzo, la sociedad española dio un ejemplo de humanidad y civismo; la vida continuó, pero miles de personas tuvieron que aprender a convivir con el sufrimiento y la ausencia. Nada de lo que digamos hoy podrá calmar el dolor físico y psicológico de los hombres y mujeres que aún padecen las secuelas de los atentados. Pero el tiempo no puede borrar el recuerdo de los fallecidos, ni debilitar nuestro apoyo a las víctimas; deben saber que siempre nos tendrán a su lado”.