Rubalcaba subraya "la importancia que tiene la escuela para acabar con una lacra social" de siglos como es la violencia de género

Asegura que los socialistas se sienten "muy cómodos" en el gobierno de Canarias y alaba la medida, con la que "nos identificamos plenamente", de dar el desayuno y la cena a los escolares de familias en dificultades

En la celebración del Día Internacional contra la violencia de género, Alfredo Pérez Rubalcaba ha subrayó “la importancia que tiene la escuela para acabar con esta lacra social que nos persigue desde hace siglos”.

El Secretario General del PSOE hacía esta reflexión en la presentación en el Fórum Europa del Presidente de Canarias, Paulino Rivero –maestro de profesión y durante 30 años alcalde de su pueblo-, donde también señaló que los socialistas “compartimos” con él “nuestra preocupación municipal”; por lo que “estamos muy en contra de las reformas del Partido Popular, que empezó cerrando escuelas donde gobierna y que ahora pretende cerrar directamente los pueblos”.

Rubalcaba ha puesto en valor el gobierno de coalición con los socialistas que preside Paulino Rivero, pese a que “no tenemos los españoles y los partidos políticos especiales dotes ni experiencias en coaliciones; algo que en otros países es útil y que en el nuestro, con toda seguridad, acabará siéndolo también”.

“Nos sentimos muy cómodos en el gobierno de Canarias”

Aseguró que “los socialistas nos sentimos muy cómodos en el gobierno de Canarias y nos identificamos plenamente con algunas de las cosas que ese gobierno hace”, como el “impedir que haya niños que empiecen sus clases sin poder desayunar o se vayan a su casa sin cenar”.

Afirmó que Rivero es “un político en plena forma”, que sabe lo que necesita su tierra y prueba de ello, es “la vehemencia con la que se refiere a los problemas de Canarias, como el del desempleo; a sus proyectos sobre el sector turístico, que es clave en la economía canaria o su voluntad de transformar esa economía en busca de empleo para los jóvenes”.

Tras asegurar que “los políticos no andamos sobrados de prestigio social” y que “con frecuencia nuestros actos se juzgan bajo el principio de ‘susto o muerte’ -si hacemos una cosa porque la hacemos y si no la hacemos se nos reprocha- o que incluso se hable de ellos “como de un clan cerrado en el que todos somos iguales, siempre estamos atacándonos o somos incapaces de ponernos de acuerdo”, Rubalcaba afirmó su intención de demostrar que “la cordialidad no está reñido con la rivalidad política” y de ahí que presente a Paulino Rivero a quien “respeto, como respeto la institución que representa” y que “es mi amigo”.

Además de su “afán de superación” –procede de una familia muy humilde y no fue a la escuela hasta los 13 años- Rubalcaba destacó en Rivero “el propósito de dedicar su esfuerzo y su vida a los demás. A actuar sobre la realidad cercana y trabajar para mejorar, primero la vida de sus alumnos y de sus vecinos después”. En definitiva, “a transformar las cosas desde abajo”.

Rubalcaba concluyó asegurando que “hay gente que está orgullosa de haberse hecho a sí misma y que tiene pocas razones para estarlo, pero cuando sucede lo contrario”, como es el caso de Paulino Rivero, “ese es un orgullo que podemos compartir quienes nos sentimos amigos suyos”.