Soraya Rodríguez defiende el acuerdo entre el Gobierno y la Generalitat para garantizar el abastecimiento de agua a Barcelona

El PSOE acusa al PP de hacer un “uso partidista” de la política del agua y le recuerda actuaciones idénticas en Alicante, Almería o Murcia

La secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del PSOE, Soraya Rodríguez, ha calificado hoy de “inaceptable” e “incomprensible” la reacción del PP ante el acuerdo entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno central para solucionar el abastecimiento de agua para la población de Barcelona, ya que estamos ante una situación de “emergencia” y se trata una solución “temporal” e “idéntica a otras que el Ejecutivo ha puesto en marcha en otras ciudades de España como Alicante, Almería o Murcia, ante situaciones similares de desabastecimiento.



“Podría decirse que el PP están negando a los ciudadanos de Barcelona y su área metropolitana –casi 6 millones de personas– lo que este Gobierno, con el apoyo del PP, ha ofrecido a los ciudadanos de Murcia, Alicante o Almería, cosa que no es de recibo”, dijo Rodríguez, quien acusó a los dirigentes populares de hacer “demagogia” y “uso partidista” de la política del agua.



Durante una rueda de prensa en Ferraz, la dirigente del PSOE insistió en que el PSOE está dispuesto a dialogar con el PP sobre la política hídrica, pero recordó que ahora estamos ante una situación “concreta” y de “urgencia”, que no se produce actualmente en ninguna otra zona de España. En este sentido, instó a los 'populares' a que digan “si están de acuerdo con la medida” y, en caso contrario, a que aporten “propuestas”.



Rodríguez ha explicado que el acuerdo Gobierno-Generalitat consiste en poder satisfacer durante siete meses (de octubre a mayo) un déficit hídrico de 3'9 hectómetros cúbicos, hasta que se ponga en funcionamiento la desaladora de El Prat en junio de 2009. Esto se hará mediante la cesión de derechos de regantes del Ebro a Barcelona para uso de boca y utilizando la conexión desde la desembocadura del Ebro hasta Tarragona, ya existente, y alargándola hasta Barcelona.



Por lo tanto, la dirigente socialista ha insistido en que “no estamos hablando, en ningún caso, de un nuevo trasvase, ya que “no sale del Ebro ni un solo hectómetro cúbico más” sino que se trata de “una desviación de agua que ya estaba disponible para uso agrario” y, además, “se está utilizando una infraestructura hídrica ya existente desde 1981”.



Respecto a la reunión que ha mantenido en la sede socialista con representantes de Andalucía, Murcia, Valencia, Cataluña, Aragón y Castilla-La Mancha, Soraya Rodríguez ha señalado que todas estas comunidades autónomas participan en la necesidad de poner en marcha esta medida de emergencia, aunque el representante de Aragón prefirió remitirse a la presentación del informe jurídico que ha encargado esta comunidad sobre este asunto y al pronunciamiento que haga el Gobierno de Aragón sobre el mismo.