Soraya Rodríguez dice que la reforma es "una barbaridad" desde el punto de vista económico y que "abre la puerta al dumping social"

Afirma que se trata de "una reforma ideológica, que parece el ajuste de cuentas de la derecha más radical de este país contra los derechos de los trabajadores"

Madrid, 8 de marzo de 2012.- La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Soraya Rodríguez, ha rechazado la reforma laboral del Gobierno, que ha calificado de “inútil” y “una barbaridad” desde el punto de vista económico, porque “abre la puerta al dumping social” al promover el ajuste de las empresas a través del coste laboral.

La portavoz socialista ha intervenido hoy, en el Pleno del Congreso, en contra de la convalidación del Real Decreto-Ley de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. Rodríguez ha denunciado que la reforma no crea empleo, sino que abarata y facilita el despido, que rompe el modelo de relaciones laborales, recorta los derechos de los trabajadores y aumenta la precariedad, y que se ha impuesto sin negociación.

En su opinión, se trata de “una reforma ideológica, que parece el ajuste de cuentas de la derecha más radical de este país contra los derechos de los trabajadores”. Soraya Rodríguez ha retado a Rajoy a “asumir la responsabilidad de todos y cada uno de los parados que se van producir como consecuencia de esta reforma laboral”.

Es una reforma –ha señalado- “profundamente desequilibrada, que rompe el modelo de relaciones laborales en que se ha basado durante más de 30 años la construcción de la negociación colectiva en este país, garantía de paz y cohesión social”. La portavoz socialista ha puesto de manifiesto que "por primera vez en toda democracia una reforma de estas características no ha sido precedida de un proceso de negociación y diálogo” y ha criticado que se haya “dinamitado” e ignorado el acuerdo sobre moderación de rentas, negociación colectiva y flexibilidad laboral alcanzado por sindicatos y empresarios.

Despido más rápido y más barato

Entrando en los aspectos concretos de la reforma, Soraya Rodríguez ha criticado que se promueva el “ajuste de las empresas a través del coste laboral” –se abre la puerta al dumping social-, facilitando el despido y promoviendo la flexibilidad no pactada, sino impuesta unilateralmente por el empresario, “lo que traerá como consecuencia despido más rápido y más barato”.

“Todo o casi todo puede ser decidido unilateralmente por el empresario dentro de la empresa”, ha advertido, señalando que “a partir de ahora se van a bajar salarios de forma indiscriminada y unilateral por parte de los empresarios”.

Además -ha indicado- la reforma reconduce la mayor parte de los despidos a despidos colectivos objetivos y procedentes con 20 días de indemnización, y desaparece la autorización administrativa en los despidos colectivos, dejando la decisión únicamente en manos del empresario.

Ha tachado de “inconstitucional” el nuevo contrato indefinido con un año de prueba que en realidad, ha explicado, “es una nueva tipología laboral que permite que los empresarios puedan contratar a trabajadores durante un año sin ningún tipo de protección por despido, a coste cero y sin causa”.

También ha advertido de que la norma permitirá a ayuntamientos y comunidades autónomas ajustar sus presupuestos con el despido de empleados públicos.

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