Sumelzo denuncia el veto del PP a la comparecencia de la presidenta del Consejo de la Transparencia

“Como gesto de transparencia, han elegido la opacidad”, denuncia la portavoz socialista de Administraciones Públicas

La portavoz de Administraciones Públicas del Grupo Parlamentario Socialista, Susana Sumelzo, ha denunciado hoy el veto impuesto por el PP a la comparecencia solicitada por el Grupo Socialista de la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Esther Arizmendi.

 

El PSOE había solicitado su comparecencia para que explicara en la Comisión de Presupuestos del Congreso en qué tiene previsto gastar los tres millones de euros asignados en los presupuestos para el funcionamiento de este organismo en 2016.

 

Sumelzo ha denunciado “la opacidad de quién precisamente debe velar por la transparencia en las instituciones” ya que la misión de este organismo es garantizar el cumplimiento de las obligaciones de publicidad, salvaguardar el derecho de acceso a la información pública y garantizar el buen gobierno.

 

“Como gesto de transparencia, han elegido la opacidad”, ha insistido Sumelzo para quien al Gobierno no le interesa explicar este “gasto desproporcionado” cuando la actividad del consejo en lo que va de año se resume en un centenar de reclamaciones resueltas, dos convenios, cuatro criterios y un informe.

 

La diputada socialista observa con preocupación “el incremento geométrico de las necesidades presupuestarias” de un consejo que no está ejerciendo las labores que realmente debería tener un organismo de estas características y denuncia que en el aumento presupuestario figure una partida de 155.000 euros para complementos de personal y 200.000 para estudios y trabajos técnicos.

“Lamentablemente, los ciudadanos se van a quedar sin saber para qué van destinados estos fondos debido al veto que el PP impone en el Congreso y que demuestra el espíritu real del Gobierno sobre la transparencia”.

Para Sumelzo, “el repentino interés del Gobierno por la transparencia sólo tenía por objeto tratar de ocultar los casos de corrupción que asolan al PP. Una cortina de humo para tratar de tapar los casos Bárcenas, Rato, la trama de la Púnica o la Gürtel. En estos meses se ha demostrado lo que realmente es: un intento fracasado del Gobierno para lavar su deteriorada imagen”.

“Sin embargo, el Gobierno debe saber que sus siglas ya van asociadas irremediablemente a la corrupción y ninguna ley publicitaria, ni consejo decorativo va a poder cambiarlo”, ha concluido.