Susana Sumelzo denuncia el “desprecio y maltrato” que el PP depara a los empleados públicos

Tras las informaciones contradictorias del Ejecutivo respecto a la devolución de la paga extra de 2012

La secretaria de Administraciones Públicas, Susana Sumelzo, ha denunciado que las contradictorias informaciones generadas por el Gobierno respecto a la devolución de la paga extra a los funcionarios son “una prueba más” del “desprecio y el maltrato con el que el PP trata a los empleados públicos”. Para la dirigente socialista, los empleados “que están al servicio de toda la ciudadanía” se merecen “un reconocimiento y una consideración que el Ejecutivo del PP no ha tenido ni cuando les arrebató derechos, ni ahora con estos globos sonda interesados”.

A juicio de la política socialista, “todas las políticas que el PP ha aplicado sobre las administraciones públicas y sus empleados durante los últimos tres años y medio han sido un lamentable fracaso y un terrible error”, puesto que “desde el inicio de la Legislatura, el Gobierno del  PP ha venido maltratando deliberadamente a los empleados públicos, como se evidenció cuando congeló sus retribuciones sustrayéndoles una paga extra a la que tenían derecho, como más tarde han reconocido los tribunales”.

La responsable de Administraciones Públicas de la dirección federal cree que los funcionarios “no se merecen un Gobierno que no ha parado de perpetrar ataques contra ellos, que se han traducido en un empeoramiento de las condiciones laborales, la merma de sus posibilidades de promoción y carrera profesional, el recorte de sus derechos y la reducción drástica de sus prestaciones sanitarias. Pero lo que quizás sea peor, orquestó y llevó a cabo toda una campaña de desprestigio que fue totalmente injusta”.

Esta “política de maltrato del Gobierno” hacia los servidores públicos demuestran, asimismo, “un insulto a su inteligencia y un significativo nerviosismo ante la caída de sus expectativas electorales”.

La portavoz socialista ha insistido en que el PSOE defiende el papel del servicio público “como garante de derechos, palanca de crecimiento económico y promotor de igualdad y cohesión social. Y del mismo modo, cree que los empleados públicos merecen respeto, reconocimiento y consideración. Lo merecían cuando el Gobierno les sustrajo derechos y prestaciones y lo merecen ahora”. “La hipocresía se paga cara en política, y especialmente cuando ésta es tan evidente como la que practica el Gobierno de Rajoy con los empleados públicos. El daño no puede ya repararse por quien puso tanto empeño en producirlo”, finaliza.