"Un nuevo tiempo"

José Blanco escribe desde Washington sus impresiones sobre las elecciones norteamericanas

Reproducimos por su interés el artículo publicado por José Blanco, vicesecretario general del PSOE, en la edición del 6 de noviembre de "La Voz de Galicia":

"Los ciudadanos norteamericanos han aprovechado la oportunidad histórica que el destino ha puesto al alcance de su mano. Tan sencillo y complicado al tiempo como eso. No siempre los pueblos han sido capaces de aprovechar el tren que pasaba por delante de sus narices. Esta vez, los norteamericanos han salido en masa a depositar su confianza en el hombre que mejor ha sabido ganarse la ilusión del ciudadano. Ha ganado el futuro frente al pasado; el buen estilo de Obama, frente a los dobleces de McCain y Palin; la confianza frente a la incertidumbre.

Y con ello han atendido también, aunque fuera sin saberlo, las expectativas que millones de ciudadanos de todo el mundo teníamos puestas en estas elecciones. El resultado de los comicios ha supuesto un salto de gigante en la historia democrática de EE.UU. Habrá un antes y un después de esta campaña y, sobre todo, de la llegada a la Casa Blanca de una personalidad como Barack Obama.

Obama representa un cambio importante en la política americana y mundial, como lo supuso en su día el triunfo de Zapatero en España. Son políticos de una nueva generación y a los que une una también nueva manera de entender la política. Es necesario ese novedoso acercamiento a las relaciones políticas y económicas en un mundo globalizado para enfrentarse tanto a una crisis económica sin precedentes como a otras amenazas, como el terrorismo, el hambre y la miseria o los problemas derivados del cambio climático.

He tenido la oportunidad de vivir las últimas horas de la campaña electoral en EE.UU. y asistir, invitado por el Partido Demócrata, a la noche electoral en Washington. La emoción que se ha vivido en la capital federal y la que nos trasladaban que se manifestaba en todo el país ya presagiaba un acontecimiento como el que finalmente se ha producido. Todos podremos decir que hemos asistido a un hecho histórico al ser testigos de un acontecimiento impensable hasta hace pocas fechas y que finalmente se ha hecho realidad.

En estas intensas horas, he podido contrastar múltiples pareceres procedentes de la multiculturalidad que convive -no sin problemas a veces- en este inmenso país. Había grandes ansias de cambio y una complicidad en la participación electoral de las que hacen época. Ha sido una auténtica fiesta. Confiemos en que no se defrauden las expectativas que todos hemos puesto en el que será el primer presidente negro de Estados Unidos.

España quiere mantener una buena relación con este país. Y lo quiere hacer desde la cooperación y colaboración sincera. Quedó claro que no aspiramos a mantener una relación subsidiaria con nadie. Somos -y debemos seguir siendo- socios, no súbditos. Y ahora se abren nuevos caminos que pueden conducirnos a estrechar más nuestras relaciones y ofrecer resultados positivos para nuestros pueblos.

Ahora debemos felicitar al ganador y desearle suerte. Reconocer el magnífico trabajo que ha realizado a lo largo de estos meses y confiar en que su presidencia mantenga el buen tono que ha tenido su campaña. Una campaña exenta de desprecios, insultos o palabras de doble intención por su parte. Por eso ha triunfado. Porque se ha ganado el corazón de la gente. Esa gente que, cuando escribo esto, celebra por las antes tranquilas calles de Washington una victoria que tiene mucho de futuro, de buen hacer y de ilusión."