Unanimidad para la Igualdad de Trato y No Discriminación

El Congreso de los Diputados ha tomado en consideración, con la unanimidad de todos los grupos parlamentarios, la proposición de Ley socialista para la Igualdad de Trato y No Discriminación. Adriana Lastra y Mónica S. González recuerdan que esta ley “indispensable” para “construir una democracia plena” forma parte de los '10 Acuerdos de país'.

La propuesta socialista ha salido adelante con la unanimidad de todos los grupos parlamentarios de la Cámara. Se trata de una proposición de ley integral  que promueve la eliminación de las prácticas sociales discriminatorias y de los obstáculos que impiden a las personas ejercer los derechos que reconocen las leyes. La iniciativa da prioridad a las políticas preventivas, a la mediación y la conciliación. y establece la creación de la Autoridad para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, un organismo independiente que podrá investigar de oficio las posibles situaciones de discriminación.

Al garantizar los derechos de todos y de todas los ciudadanos y ciudadanos, esta propuesta se convierte en un arma contra la intolerancia y en una útil herramienta para combatir la discriminación y fomentar la igualdad de trato. La toma en consideración de esta proposición de ley busca garantizar la dignidad de todos los miembros de la sociedad española, lo que no deja de ser un objetivo vital para la democracia y la convivencia en nuestro país.

Esta ley, que ahora comienza su tramitación en el Parlamento, junto a la Ley de Igualdad, y las futuras leyes LGTBI, la Ley de Transexualidad y la Ley contra los Delitos de Odio, conformarán el paquete normativo para combatir todo tipo de discriminación en España.

Estamos ante una ley necesaria para garantizar la convivencia, la cohesión y el disfrute de los derechos que legalmente reconocidos. Es un texto que busca efectividad y,  por eso, establece no sólo procedimientos para la prevención, sino que también propone, de manera proporcionada y razonable, la catalogación de infracciones y sus correspondientes sanciones. Una Ley que tiene como vocación el cambio de actitudes.

La propuesta crea la figura de la Autoridad para la Igualdad de Trato, un organismo independiente que podrá investigar de oficio las posibles situaciones de discriminación, que evita la proliferación de organismos y dará una visión de conjunto en materia antidiscriminatoria sin perjuicio de que existan indicadores específicos para cada colectivo.

Además, recoge las cuestiones discriminatorias relacionadas con la identidad sexual como motivo de discriminación en el ámbito laboral; reconoce una legitimación colectiva a entidades y organizaciones implicadas en la defensa y protección de los derechos humanos; las empresas no podrán utilizar criterios discriminatorios como excluir a los mayores de cuarenta y cinco o cincuenta años o aquellos que padezcan o sean portador de una enfermedad; se podrá sancionar la publicidad discriminatoria e impedir la discriminación en los establecimientos públicos; se impedirá que los centros sanitarios discriminen pacientes por ser de una comunidad autónoma diferente o por ser extranjero; y en educación, esta Ley es un instrumento clave contra el acoso escolar racista u homofóbico, defiende la coeducación, y excluye la financiación pública de la segregación por sexo.

 

Lee aquí la valoración de Adriana Lastra y Mónica Silvana González tras su aprobación