Zapatero anuncia una prórroga de 6 meses del programa de ayuda de 426 euros para parados sin prestación

Asegura que vamos a ver la recuperación económica en 2010 y que los mejores aliados para conseguirla son los acuerdos sociales entre empresarios y trabajadores

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy que el Consejo de Ministros del próximo viernes aprobará prorrogar otros seis meses más el porgrama de ayuda de 426 euros para los desempleados que hayan agotado la prestación por desempleo.

Lo anunció ante el Grupo Parlamentario Socialista reunido en el Senado para establecer las prioridades del nuevo periodo de sesiones, en una intervención en la que defendió las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno,incluidas las propuestas para reformar el mercado laboral y el sistema público de pensiones.

El jefe del Ejecutivo afirmó que de esta prestación se podrán beneficiar los que a la entrada en vigor de la medida ya no tengan posibilidad de prestación contributiva o asistencial. "Es una ayuda a 300.000 personas y con la prórroga vamos a incorporar a otras 200.000 según nuestra estimación", aseveró.

"Merece la pena hacer ese esfuerzo" de cohesión social, argumentó, y que quienes han perdido su empleo "tengan, hasta donde podamos, a los poderes públicos de su lado, ayudándoles".

Reforma laboral-reforma pensiones

El presidente del Gobierno felicitó a empresarios y sindicatos por el acuerdo sobre negociación colectiva para los próximos tres años en el que fijan una subida salarial del 1% para este ejercicio.

Zapatero señaló que es una "buenísima noticia", que "da estabilidad, seguridad y confianza" a las empresas y que "ayudará a la recuperación" económica.

Zapatero dejó claro que, a su juicio, "los mejores aliados para la recuperación económica son los acuerdos sociales entre empresarios y trabajadores" y que uno de sus objetivos fundamentales es "preservar la paz social".

Así, defendió que la "concertación" será la clave para sacar adelante su propuesta de reforma laboral, que defendió ante sus parlamentarios como un instrumento "que ayude a crear empleo cuando la recuperación económica tenga vigor" y que afronte el "problema capital" de la temporalidad.

Para Zapatero, aunque los "partidarios de la mano dura" hayan tachado la reforma de "documento light", el documento "no es ni duro ni blando", sino "un documento pacífico y para la concertación" y recalcó que trabajará para que haya acuerdo.

El jefe del Ejecutivo pidió además un debate "sereno y racional" sobre su propuesta de reforma del sistema público de pensiones, subrayando que ésta "no se debe a ninguna urgencia" sino que tiene la vista puesta en 2030. "Espero que el debate concluya en un gran acuerdo", apuntó, confiando en la disponibilidad de partidos políticos y agentes sociales.

Defendió, en este sentido, que lo que se pretende abordar es un problema demográfico porque, con el envejecimiento de la población y el aumento progresivo de las pensiones más bajas --compromiso que Zapatero mantuvo-- lo previsible es que las pensiones se lleven más de un 10 por ciento del PIB en el futuro.

Zapatero calificó la demografía de "uno de los problemas principales" del país e incidió en que para afrontarlo --en particular para promover la natalidad la entrada de mujeres en el mercado laboral-- son necesarios los "derechos sociales que a algunos les parecen despilfarro y gasto inútil", como la ley de dependencia, la de igualdad y la educación infantil.