Zapatero apuesta por una Presidencia de la UE que dé tranquilidad económica

Destaca que Europa tiene ocasión de reforzar su papel en la esfera internacional

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha apostado este miércoles porque la Presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, "deje huella" y dé "tranquilidad y seguridad a los ciudadanos sobre su futuro económico".

Este es el mensaje que ha lanzado a los embajadores españoles en los países europeos, que han viajado a Madrid para conocer de primera mano las prioridades y los objetivos de la Presidencia de la Unión que España asumirá el 1 de enero de 2010.

En ese semestre, "Europa y España tienen que dar lo mejor de sí mismas, tenemos que hacer una Presidencia constructiva, de avances, de grandes objetivos, que deje huella, que una más a la UE, que dé tranquilidad y seguridad a los ciudadanos sobre su futuro económico", ha subrayado Zapatero.

Y ante los embajadores de países que aspiran a entrar en la UE, como Turquía o Croacia, ha apostado también por una Presidencia "que cumpla con los principios de apertura" de la Unión.

Zapatero ha señalado que espera y desea que los Estados que aún debe ratificar el Tratado de Lisboa -Polonia y la República Checa- lo hagan para ver cómo en este trimestre "Europa hace los deberes consigo misma y se pone a funcionar”.

EUROPA TIENE OCASIÓN DE REFORZAR SU PAPEL EN LA ESFERA INTERNACIONAL

A su juicio, el semestre Español coincidirá con un momento "trascendental" para la UE y las relaciones internacionales, porque "estamos asistiendo a la salida de la crisis económica mas grave que hemos vivido en los últimos sesenta años" y porque Europa tiene ocasión de reforzar su papel en la esfera internacional.

En opinión de Zapatero, la UE, que ha sabido alcanzar una moneda única, un mercado común y una política de cohesión, debe servir de ejemplo en la búsqueda de un orden internacional basado en la coordinación y la cooperación.

Tras instar a aprender esa lección para salir de una crisis "de la que aún nos queda tiempo por recuperarnos”, ha señalado como "grandes objetivos" de la Presidencia española el fortalecimiento de la política monetaria común, del euro y de la política económica de los Veintisiete países miembros.

Junto a esta cuestión, se ha comprometido a trabajar para fortalecer la posición de la UE ante el mundo.

Entre las prioridades en política exterior, ha destacado América Latina y ha ratificado su intención de cerrar acuerdos de asociación con la región durante la Presidencia española.

Ha apuntado también la importancia de la región mediterránea y su deseo de poner en marcha el secretariado de la Unión por el Mediterráneo y los primeros proyectos de esta iniciativa.

Como tercer objetivo ha señalado las relaciones con Estados Unidos -"que debemos y podemos renovar"-, y en cuarto lugar ha apostado por impulsar el acuerdo estratégico de la UE con Rusia.

Zapatero ha garantizado que se volcará en la puesta en marcha del servicio exterior europeo cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa y ha instado a los embajadores a contribuir activamente "al buen hacer" de España durante su Presidencia.