Zapatero augura presiones integristas sobre un gobierno de Rajoy para derogar leyes socialistas

Aspira a una mayoría más amplia el 9-M

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, auguró que un gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy se vería obligado a derogar leyes de la última etapa socialista "viendo la influencia que ejercen sectores integristas de la derecha política y mediática" y calificó de "inaceptables las críticas recibidas por los cardenales de Madrid y Valencia sobre el retroceso en derechos humanos o acerca de la disolución de la democracia, ya que el Gobierno ha aprobado varias normas de apoyo explícito a la familia.

 

En una entrevista emitida por la noche en la Cadena SER, recogida por otr/press, el jefe del Ejecutivo negó que España esté afrontando un cambio de ciclo económico y dijo que el Estado dispone de recursos suficientes para inyectarlos en la economía si hubiera dificultades. Sobre las elecciones del 9-M, comentó que "aspira a una mayoría más amplia" pero mantiene su criterio de mantener diálogo con todas las fuerzas parlamentarias, y enfatizó que dialogó con ETA para "salvar vidas" sin pensar en el coste político.

 

SITUACIÓN ECONOMICA

 

Sobre la situación económica, Zapatero negó en rotundo que estemos ante un "cambio de ciclo" e insistió en datos como que España cerrará 2007 con un crecimiento del 3,8 por ciento, creando empleo "como nunca en democracia" con una gestión de las cuentas públicas con un superavit del 2 por  ciento, y que esta tendencia se mantendrá.

Admitió que desde septiembre a diciembre la inflación se ha desviado en punto y medio, un punto por la subida del petróleo y medio por la de los cereales. Vaticinó que a partir de marzo se moderará por las medidas internacionales sobre los cereales, y sobre la energía resaltó la necesidad de que España reduzca su dependencia energética del petróleo, y no sólo para luchar contra el cambio climático, sino por los vaivenes que afectan a nuestra economía. Sobre el mayor impacto de las subidas de precios en las rentas más bajas, el presidente valoró que en esta Legislatura el Gobierno se "volcó" en mejorar su poder adquisitivo. "Hemos crecido, hemos ahorrado, hemos repartido y nuestra economía tiene fundamentos sólidos para el futuro", proclamó el presidente, que quiso tranquilizar subrayando que el Estado dispone de recursos para inyectarlos en la economía si hubiera dificultades, y citó ejemplos en esa dirección como las ayudas al alquiler o a los recién nacidos.

 

Sobre medidas electorales en materia económica, Zapatero esbozó una futura reforma del IRPF "pero sensatamente, no como juego o como subasta electoral".

 

RELACIONES CON LA IGLESIA

 

En cuanto a la nueva crisis de relación con la jerarquía de la Iglesia Católica, Zapatero dejó claro que el Gobierno tiene principios sobre la democracia como que vivimos en un sistema aconfesional con separación clara entre Iglesia y Estado y que "no va a dar un paso atrás" en las leyes aprobadas que extienden derechos individuales y que se van a mantener "en todos los órdenes". Zapatero

no ocultó su disgusto con las declaraciones los cardenales Rouco y García Gasco en el acto de la Plaza de Colón, y calificó de "inaceptable" decir que se recortan derechos humanos o ...