Zapatero pide a Rajoy que hable con Dios y ofrezca un plan energético

Después de que el líder del PP reclamara "un plan como Dios manda"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha criticado hoy al líder del PP, Mariano Rajoy, por no ofrecer "ni una sola" medida de ahorro energético, salvo reclamar "un plan como Dios manda", y le ha pedido "que hable con Dios y nos diga cuál es el plan que hay que hacer".

En rueda de prensa junto al presidente chileno, Sebastián Piñera, Zapatero ha defendido las veinte iniciativas aprobadas por el Ejecutivo para paliar el efecto de la subida del precio del petróleo y ha recalcado que se han seguido las recomendaciones de los organismos especializados, como la Agencia Internacional de la Energía.

Ante las críticas del PP, ha cuestionado que el principal partido de la oposición apueste por la energía nuclear cuando los vehículos, ha recordado, necesitan petróleo, y ha denunciado también su ausencia de propuestas alternativas.

"Estamos esperando a que el PP diga una sola, a no ser que piense que también el petróleo sube por mi culpa; he oído al señor Rajoy hablar de un plan como Dios manda. Le pido al señor Rajoy que hable con Dios y que nos diga cual es el plan que hay que hacer. Como el no lo sabe, que hable con Dios", ha recalcado.

Fue hace una semana, tras visitar Castelldefels (Barcelona), cuando Rajoy pidió al Gobierno una "política energética como Dios manda" al considerar "ridículo" el plan del Ejecutivo.

"Es lo único que le he oído decir sobre el encarecimiento, eso sí que es una propuesta, un programa sistemático, coherente, pensado articulado y de largo alcance, hacer un plan como Dios manda", se ha mofado Zapatero, quien tampoco ha querido dejar de comentar que desde el PP se haya cuestionado que se cierre la central nuclear de Garoña cuando es necesario ahorrar energía.

A su juicio, se trata de una reflexión que "no es de recibo", ya que la apuesta por la energía nuclear "no arregla en nada" el precio del petróleo, que es el combustible de la mayoría de los medios de transporte.

Tras recordar que España tiene potencia energética instalada de "sobra", ha hecho hincapié en que el problema es la elevadísima dependencia del petróleo y que la gasolina ha alcanzado el precio más alto de la historia.

Ha pedido por ello "seriedad" a quienes pueden pensar que los vehículos van a funcionar con energía nuclear.

Zapatero ha recordado que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, lleva dos años buscando "de manera esforzada y siempre dialogante" acuerdos energéticos con la oposición y se ha mostrado dispuesto a seguir hablando para llegar a acuerdos de calado sobre el mix energético.

No obstante, ha insistido en que además de las medidas estructurales y de largo alcance, ante circunstancias excepcionales, el Gobierno, como haría una empresa, debe tomar decisiones transitorias.

La reducción de la velocidad máxima en autopistas y autovías a 110 kilómetros por hora, a su juicio, es un "esfuerzo de disciplina" necesario porque "hay margen de ahorro" y será bueno para la economía familiar y para el conjunto del país.