Zapatero pide una posición única de la UE para hablar con los rebeldes libios

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha reclamado hoy a la UE una posición "unánime" "contundente" y "comprometida" de apoyo al cambio en Libia, que debería incluir " la interlocución con quienes están liderando el proceso de cambio democrático y revolucionario" en el país.

La crisis libia ha sido uno de los ejes de la VII Cumbre bilateral que ha presidido en La Moncloa con el primer ministro polaco, Donald Tusk, y, en rueda de prensa, Zapatero ha instado a los socios europeos que se reunirán mañana en Bruselas a "actuar al unísono" para dejar claro al régimen de Muamar el Gadafi que la UE "no va a desistir" hasta la llegada de la democracia al país.

No ha hecho comentarios sobre el reconocimiento de Francia al Consejo Nacional de Transición rebelde libio como único interlocutor, adelantándose a una posición común, y, de hecho, ha destacado que han sido los líderes rebeldes que hoy se han reunido con el presidente Nicolas Sarkozy quienes han hablado públicamente de ese reconocimiento.

"No tengo ninguna duda de que la mejor manera que tenemos de ayudar a los cambios democráticos en el Mediterráneo es que toda Europa hable el mismo lenguaje", ha reiterado, convencido de que mañana habrá un compromiso "inequívoco".

Tras mostrar su "gran preocupación" por la situación que atraviesa el país norteafricano, ha explicado que los veintisiete socios trabajan en una "nítida" y "responsable" declaración política que incluya la movilización de ayuda humanitaria, el cumplimiento estricto de las sanciones económicas al régimen de Gadafi y el apoyo a los cambios democráticos.

Zapatero ha destacado "la parte positiva" del cambio en los países árabes, al estimar que la democracia favorecerá la paz, ofrecerá más posibilidades a la población y mejorará las relaciones internacionales, pero ha recordado que también exigirá a Europa un "compromiso mayor", incluso financiero.

"No debemos regatear cuando se trata de conquistar la libertad, la democracia y los derechos humanos; espero que Europa, todos, no regateemos en este terreno", ha recalcado.

Ante la preocupación de Polonia de que la ayuda a Libia y al resto de países árabes exija desviar fondos destinados en un principio a los países del Este de Europa, ha admitido que habrá que cambiar las políticas de asociación en el Mediterráneo, pero ha asegurado que el respaldo económico que pueda acordarse no será a costa del denominado partenariado oriental.

Tusk también ha hablado de un eventual reconocimiento del Consejo de Transición rebelde como interlocutor y ha señalado que es preciso "estar seguros" de que se apoye "a los que pretenden cambiar la situación en Libia" y no a quienes pretenden simplemente sustituir a Gadafi sin postular un sistema democrático.

"Queremos reconocer a los que quieran crear un régimen más aceptable para Europa por los principios y las formas de actuación y no sólo para asegurarnos una estabilidad cambiando a un dictador por otro. No hay que apoyar cualquier cambio, sino una transición", ha explicado.

Según Tusk, "no hay ninguna razón" para pensar que la junta rebelde "tenga malas intenciones", pero ha considerado insuficiente la información de la que se dispone "para estar seguro de que buscan otra cosa distint...