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CONGRESO

Rubalcaba confirma el régimen atenuado para De Juana para evitar su fallecimiento

Intervención del ministro del Interior en el Congreso, tras informar a los grupos parlamentarios

01 Marzo 07

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(Transcripción de la intervención inicial del ministro en rueda de prensa)

"Comparezco ante ustedes para informarles de las razones que me han llevado a tomar la decisión que ya ustedes conocen. Es una decisión que formalmente corresponde a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, pero que he tomado personalmente yo, como Ministro del Interior.

Es una decisión que se produce a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión de Madrid nº 6, que es la prisión de Aranjuez y que cuenta con la aprobación del juez de Vigilancia Central de la Audiencia Nacional, una aprobación que ha sido otorgada esta mañana, previo informe favorable del ministerio Fiscal y por la cual, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha acordado clasificar a Ignacio de Juana en segundo grado, de acuerdo con el artículo 100.2 del Reglamento General Penitenciario, con aplicación de medidas especificas de seguimiento y control conforme el artículo 86.4 de dicho reglamento.

Para que todo el mundo comprenda la decisión. Ignacio de Juana va a cumplir su condena en  régimen atenuado dado su grave estado de salud, para evitar su fallecimiento y para permitir, en la medida de lo posible, su recuperación. Por tanto, en términos coloquiales aunque técnicamente no es así, la medida sería una prisión atenuada. No se trata de un régimen de libertad condicional, no es ni siquiera un tercer grado. Ignacio de Juana va a seguir cumpliendo su condena, en primer lugar en un hospital del País Vasco para su tratamiento y, cuando ello sea posible, -si es que fuera posible- en su domicilio hasta su total restablecimiento. Siempre con controles y vigilancia permanentes.

Los informes médicos de los que disponemos son concluyentes, tanto los del hospital de la Comunidad de Madrid, que avalan todos los facultativos que le han tratado, como el de los forenses de la Audiencia Nacional que también han estudiado el caso. El riesgo para su vida en el momento actual es muy alto y el riesgo de que tenga secuelas permanentes es aun mayor.

Como les decía he tomado la decisión personalmente y la he tomado por razones legales y por razones humanitarias, que a continuación explicaré.

La decisión que he tomado se ajusta escrupulosamente a la legislación vigente. Es escrupulosamente legal, como demuestra el hecho de que cuenta con el informe favorable del fiscal y con la conformidad del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional. La propuesta nace de la Junta de Tratamiento de la cárcel, que es la competente para hacerlo y cuenta –repito una vez más- con la aprobación del juez de Vigilancia Central de la Audiencia Nacional.

Ignacio de Juana se halla cumpliendo una pena de tres años impuesta por el Tribunal Supremo por delitos de amenazas, amenazas –en este caso- no terroristas y por un delito de enaltecimiento del terrorismo. No está en prisión por los asesinatos que cometió. Por aquellos homicidios ya cumplió la pena que los tribunales le impusieron.

A muchos nos podrá parecer que pasó poco tiempo en prisión, pero el hecho es que cumplió la pena que los tribunales le impusieron. Y en este momento esta en prisión por un delito de amenazas y no por un delito de asesinato. Eso tiene que quedar muy claro, porque si no fuera así, si no le quedara algo más de un año por cumplir, por delito de amenazas, no hubiera tomado esta decisión.

Se trata, pues, de una decisión plenamente ajustada a la legalidad y que tiene en cuenta tanto el delito por el que Ignacio de Juana se encuentra en estos momentos en la cárcel, como el tiempo que le queda por cumplir de dicho delito. Repito, si no le quedara algo más de un año por cumplir, de un delito de amenazas, que es por el que está en este momento en la cárcel, yo no hubiera tomado esta decisión.

He tenido en cuenta asimismo, razones de tipo humanitario. Tengo la convicción de que de no adoptar esta decisión Ignacio de Juana hubiera fallecido en prisión en las próximas semanas. Así lo ponen de manifiesto los informes médicos de los que dispongo. Soy perfectamente consciente de que muchos ciudadanos pensarán que Ignacio de Juana no merece este tipo de tratamiento humanitario. Que él no tuvo piedad de sus víctimas. Y no les falta razón. Pero una de las diferencias entre los terroristas y los que no lo somos es que a nosotros nos importa la vida. La de todas las personas, sean o no terroristas. Probablemente en eso reside nuestra mayor legitimidad moral.
Así lo establecimos además en nuestra Constitución y en nuestras leyes. Conforme a la doctrina del TC el derecho a la vida y a la integridad, en su doble dimensión física y moral, constituye el soporte existencial del resto de los derechos y el primero de ellos, por tanto, a preservar.

La Administración Penitenciaria debe cumplir con este mandato constitucional cualesquiera que sean los motivos que hayan llevado al penado a su estado actual, y que es preservar la vida de quienes están en prisión. Esas razones humanitarias han estado presentes en un número importante de casos similares en los que se han aplicado medidas penitenciarias equivalentes a las que hoy he decidido aplicar a Ignacio de Juana. En muchos casos, con presos de ETA con penas muy superiores, por delitos mucho más graves, a los  que se dan en el caso que hoy estoy explicando.

He ponderado cuidadosamente las consecuencias de la decisión que acabo de tomar. He meditado mucho sobre las consecuencias de hacerlo y también sobre lo que hubiera podido pasar si no lo hubiera hecho. Y he llegado a la conclusión de que el Estado tiene, en primer lugar, que aplicar la ley y ésta es una decisión escrupulosamente legal;  el Estado tiene que ser humanitario, incluso con aquellos que no lo fueron con sus víctimas y el Estado tiene que ser firme y a la vez inteligente. Y este Estado es firme y está actuando de manera inteligente.

De esta decisión he informado esta misma mañana al conjunto de los grupos políticos de esta Cámara. He ratificado ante todos ellos la voluntad del Gobierno de actuar firmemente para acabar con el terrorismo. Con respecto a esta decisión, creo poder decir que cuento con el apoyo de todos los grupos parlamentarios con la excepción del Partido Popular.

Termino ya. Se que la decisión es controvertida, pero creo que es mi responsabilidad tomarla y por ello la he tomado esta mañana."

 

 

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