Sí a consolidar la igualdad entre mujeres y hombres

La aprobación sucesiva, en 2004 y 2007, de la Ley Orgánica Integral contra la violencia de género y de la Ley Orgánica para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres, supuso un hito en nuestra historia; también lo fue la aprobación de la Ley del matrimonio homosexual.

Son leyes, en efecto, que han marcado, ya para siempre, un antes y un después.

Pero no son una meta. Son un punto de partida para actuar frente a la desigualdad más hiriente por más injustificada: la que hace víctimas de discriminaciones intolerables a quienes son la mitad de la sociedad por el mero hecho de serlo y sean cuales sean sus circunstancias personales.

Hoy sigue siendo necesario empeñarse en este objetivo, especialmente cuando su aplicación presenta resistencias cotidianas y cuando la acción del Gobierno del Partido Popular ha incorporado restricciones en el alcance de derechos derivados de ellas o ha mermado los recursos necesarios para hacerlas efectivas. Una necesidad que también deriva del mantenimiento a cargo fundamentalmente de las mujeres del cuidado de niños, mayores, dependientes o personas con discapacidad así como de la mayor parte de las tareas del hogar familiar.

Las principales líneas de acción que seguiremos serán las siguientes:

  • Promover un Pacto social, institucional y político contra la violencia de género, que, en el plazo de seis meses, incremente las medidas de prevención, asegure la protección de las mujeres en riesgo, combata toda complicidad con los agresores, incorpore al sistema de protección a los hijos menores, sancione con eficacia a los culpables y proporcione medios y medidas para la atención a las víctimas.
  • Sancionar la demanda de prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, especialmente de las y los menores.
  • Perseguir la discriminación laboral de la mujer, mediante la aprobación de una ley de igualdad salarial y promoción profesional.
  • Compensar el impacto que la maternidad ejerce sobre la carrera de cotizaciones a la Seguridad Social de las madres reconociéndoles un bonus de dos años de cotización por cada hijo habido. Se aprobará en el plazo máximo de seis meses.
  • Aprobar definitivamente el permiso de paternidad, autónomo y de igual duración que el de maternidad.
  • Preservar el derecho de las mujeres de 16 y 17 años a decidir sobre su maternidad con criterio independiente.
  • Restablecer, como prestación y servicio del Sistema Nacional de Salud, el derecho de acceso a tratamientos de reproducción asistida.
  • Asegurar el cumplimiento de las obligaciones de paridad en listas electorales, cargos públicos y órganos de dirección de los partidos políticos.
  • Hacer efectiva la igualdad de trato y no discriminación por orientación sexual e identidad de género.
  • Imponer, en el plazo máximo de un año, medidas de racionalización de horarios de trabajo en el ámbito de la Administración Pública y fomentar su extensión a otros sectores productivos, mediante un Plan a aprobar en los primeros seis meses de la Legislatura.
  • Extender la escolarización de los niños de 0 a 3 años.