Leire Pajín: "Me siento cómoda defendiendo desde el PSOE la reforma laboral"

Entrevista a la Secretaria de Organización en "El Periódico"

ALBERT OLLÉS / Madrid

El árbol genealógico y la trayectoria vital de Leire Pajín bien podrían valer para un espot publicitario de esa España plural de la que José Luis Rodríguez Zapatero hizo bandera. Como quiso evidenciar en abril en el Senado, donde habló en todas lenguas oficiales, una parte de su familia la vincula al gallego; su lugar de nacimiento, al euskera; su infancia, al catalán que hablaba en Benidorm, y su vida adulta, a la villa y corte madrileña, donde reside. La crisis, los planes de ajuste y las reformas se han convertido, sin embargo, en su actual prioridad. Las bases del PSOE andan revueltas, y toca hacer pedagogía.

–El Gobierno insiste en que la prioridad ahora es crear empleo, y estable, aunque eso signifique abaratar el despido. ¿Cómo se le puede explicar eso a los trabajadores?

–No se abarata el despido. Al revés, habrá más indemnización por algunos ceses como los temporales, en aras de hacer más atractiva la contratación indefinida. Se reparte el coste del despido para que los empresarios recurran a esa opción como última medida. Se les da más instrumentos para mantener el empleo con fórmulas que permitan que la empresa siga adelante y el trabajador no se vaya a la calle.

–¿No se está depositando demasiada confianza en el empresario?

–En este último año y medio hemos detectado la anomalía de que la mayoría de los despidos han sido por consecuencias objetivas disciplinarias, algo que sabemos que no es verdad. Lo que busca el Gobierno es clarificar mejor las causas del despido en tiempos de dificultades económicas para que el trabajador tenga más garantías.

–Como dijo la vicepresidenta Elena Salgado con el plan de ajuste, ¿si el PSOE hubiera podido no habría hecho esta reforma laboral?

–Son dos cosas radicalmente diferentes. La reforma laboral formaba parte de la hoja de ruta de Zapatero. Y hemos estado un año y medio intentándola abordar desde el diálogo social. Esta es la reforma que quiere el Gobierno. Se hace por voluntad propia y por necesidad del país. Como secretaria general del PSOE, me siento cómoda defendiendo esta reforma laboral.

–¿Y cómo se siente ante la primera huelga general que le espera a Zapatero como presidente?

–Con un profundo respeto hacia los sindicatos. El mismo que tuvimos cuando, hace año y medio, algunos partidos nos acusaban de seguir sentados en la mesa del diálogo social y no tomar decisiones, y dijimos que merecía la pena agotar hasta el último minuto las negociaciones. Que los sindicatos hagan una huelga general no nos impide estar muy cerca en muchas cosas, como en el modelo de Estado del bienestar que se está debatiendo ahora en Europa por las consecuencias de la crisis.

–En la dirección del PSOE hay militantes y exdirigentes de UGT. ¿Les han expresado sus críticas?

–He escuchado a muchos compañeros vinculados a UGT defender esta reforma. Una cosa es el papel de los sindicatos ante una propuesta del Gobierno, y otra bien distinta –y los dirigentes del PSOE lo saben bien– es que el Ejecutivo ha de gobernar. Es su responsabilidad y debe tomar medidas aunque, seguramente, todas no nos gustan siempre.

–Parece que, como les recuerda últimamente Felipe González, Zapatero está madurando...

–Comparto mucho con el expresidente González, que sabe bien lo que es estar a la altura en circunstancias difíciles. Este Gobierno está respondiendo con solidez y responsabilidad a la situación m&aa...