Una nueva política económica

Artículo del Secretario General del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba

La persistencia de la crisis económica en Europa y especialmente en los países de la Eurozona está propiciando un debate sobre la idoneidad de la política económica que se está llevando a cabo. Han pasado más de dos años desde que se instauró esta política y no hay indicios de mejora en los países de la zona euro, sino todo lo contrario. La mayoría, entre ellos España e Italia, se encuentran inmersos en una segunda recesión, Francia ve cómo su economía se ha estancado en el primer trimestre del año, y sólo Alemania parece beneficiarse algo de la situación con un repunte moderado del PIB en estos primeros meses de 2012, después de los datos de crecimiento negativo de finales de 2011.

Estos datos confirman que las recetas que se adoptaron en Europa están siendo negativas para la mayoría de socios comunitarios, porque los recortes no se han combinado con políticas de estimulo al crecimiento.

Y por eso, poco a poco se escuchan más voces que exigen un cambio en la doctrina que ha guiado hasta ahora las políticas anticrisis de la Unión Europea y de los estados miembros de la Zona Euro. Este cambio de estrategia ha sido defendido sobre todo por los partidos socialdemócratas, por la administración Obama y por algunos economistas prestigiosos como Paul Krugman o Joseph Stiglitz en sus tribunas en los medios. La victoria de Hollande en Francia promete dar un nuevo impulso a este enfoque más equilibrado en los ritmos de reducción del déficit y más proactivo en la búsqueda de crecimiento y empleo.

Desde que asumí el liderazgo del PSOE vengo defendiendo una nueva política económica para Europa que compagine un ajuste fiscal inteligente con una estrategia encaminada a generar crecimiento. Lo hice antes de la crisis de la deuda del mes de agosto pasado. Lo defendí una y otra vez después, cuando todos los datos económicos de la zona euro, por supuesto los españoles, apuntaban a lo que luego se confirmó: la llegada de una segunda recesión.

En Europa es fundamental que el Banco Central Europeo –como también el Banco Europeo de Inversiones– asuma un papel activo en la salida de la crisis. El BCE debe sumar nuevas competencias a su misión actual, limitada a controlar la inflación en la zona euro y actuar decididamente para favorecer el crecimiento de la UE y luchar contra el desempleo. El BEI debería emplear su capacidad de financiación, e incluso aumentarla, para poner en marcha programas de estímulo encaminados a aquellos países de la eurozona que están experimentando más dificultades. Debemos usar todos los recursos disponibles en los presupuestos comunitarios, que los hay, y buscar nuevas fuentes de financiación europeas para sustentar esas actuaciones. En particular, es urgente establecer una tasa sobre las transacciones financieras internacionales, orientada a reducir la especulación en los mercados financieros y a generar nuevos recursos con los que financiar nuevas políticas dirigidas a estimular el crecimiento y el empleo.

Postura del Partido Socialista

Desde el PSOE, hemos venido advirtiendo en los últimos meses que ante el empeoramiento del escenario económico en la zona euro, y particularmente en España, era necesario plantear una revisión del calendario de cumplimiento del Programa de Estabilidad, que actualmente exige a España alcanzar un déficit público del 3%del PIB en 2013.Una revisión que hiciera compatible el obligado ajuste de las cuentas públicas con el crecimiento de la economía y el empleo. En nuestro Prog...