Zapatero: “Convocaré a las 25 grandes empresas del país para acelerar la recuperación"

Entrevista al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero

A una semana de las elecciones catalanas y a seis meses de las municipales y autonómicas, el presidente no prevé más recortes sociales, explica la última crisis de Gobierno y defiende su posición en el conflicto del Sáhara.

JAVIER MORENO. EL PAÍS

Esta es la segunda entrevista que EL PAÍS publica con el presidente del Gobierno este año. La primera fue en enero. En aquel momento, parecía que las cosas no podían ir peor. Su valoración entre los ciudadanos era mala; el desempleo, elevado y a la crisis no se le veía remedio. Una situación que en conjunto conformaba lo que entonces describí como el momento más complicado de sus seis años en el poder.

Las cosas, sin embargo, fueron a peor. Entre enero y esta segunda entrevista, realizada el miércoles pasado en La Moncloa, se han venido a suceder momentos tan agónicos en España (pero también en una Europa que vio por primera vez peligrar la estabilidad de su moneda), que pocos, aun entre los votantes socialistas, dejaron de albergar dudas sobre las capacidades del Gobierno que presidía Rodríguez Zapatero.

El hundimiento de Grecia desencadenó una enorme crisis en los mercados de deuda, la desconfianza se extendió a España y, presionado por los mercados y sus socios europeos, el presidente afrontó una debacle política cuando el 12 de mayo anunció desde la tribuna del Congreso el mayor recorte social en democracia, seguido de una huelga general en septiembre. ¿Dispone aún de margen el presidente para recuperarse? ¿Están dispuestos los españoles a seguir otorgándole la confianza después de todo lo que ha sucedido?

Los datos indican que no. Pero durante la conversación el presidente se muestra confiado en que sí. Cuando la situación mejore, sostiene, resultará más fácil explicar (y también comprender) lo que ha sucedido, por qué ha sucedido y las razones últimas de sus decisiones. Zapatero admite que su tendencia a realizar declaraciones optimistas, que luego la realidad acaba muchas veces por negar con crueldad, conlleva un coste para su credibilidad entre los ciudadanos. Aun así, se defiende: forma parte de sus obligaciones como hombre de Estado, aunque alguna de ellas (como su escueta respuesta -"no"- a la pregunta en enero pasado de si España corría algún riesgo en los mercados financieros, cuando Grecia ya apuntaba en el horizonte) deje siempre sospechas sobre su capacidad para valorar adecuadamente los riesgos.

Zapatero adelanta también en esta entrevista algunas de las iniciativas con las que cuenta en los próximos meses: nuevas medidas, algunos estímulos y la convocatoria a los 25 mayores grupos empresariales del país para tratar de acelerar la salida de España de la crisis.

ANTES DE LA DEBACLE

Pregunta. ¿Cómo recuerda la noche del 9 de mayo?

Respuesta. Difícil. Fue una noche de insomnio, porque la vicepresidenta económica estaba en una reunión del Ecofin, teníamos una crisis en los mercados con el euro, con la estabilidad de la deuda de algunos países, entre ellos España, y concertamos que había que tomar medidas para acelerar e intensificar la reducción del déficit. Eso supuso un compromiso por parte de España de reducir el déficit el 1,5% más del PIB de lo que habíamos previsto en enero.

P. ¿Dónde estaba usted?

La entrevista completa, en el pdf adjunto