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150 AÑOS DE SOCIALISMO CRISTIANO
Un grupo de vascos del grupo "Cristianos en el Socialismo" nos hemos acercado el 9 y 10 de julio a Londres para conocer in situ el Movimiento Socialista Cristiano (Christian Socialist Movement, CSM). Allí hemos participado en una jornada de reflexión sobre “Las Políticas de Inclusión” que a su vez conmemoraba los 150 años del socialismo cristiano. Hemos tenido ocasión de descubrir la riqueza de la experiencia del movimiento al que pertenecen el propio Tony Blair, y cuatro ministros que están a cargo de carteras clave del gobierno laborista como G. Brown (Finanzas), J. Straw (Interior), T. Jowell (Salud Pública) y C. Smith (Cultura), así como 40 parlamentarios (MP). Precisamente Chris Smith, el ministro de Cultura, Medios y Deporte, y uno de los grandes promotores del movimiento en la última década, participó en el encuentro con una entrevista sobre “Religión y Cultura”.
El hecho en el que sitúan el inicio del Socialismo Cristiano acontece el 10 de abril de 1848. Tras una fracasada manifestación, porque llovía, como nos dijo Chris Bryant, pastor anglicano y presidente de CSM, tres anglicanos Maurice, Kingsley y Ludlow decidieron poner en marcha el "Socialismo Cristiano". Es el título de unos folletos que posteriormente se tornaron en un semanario, Politics for the People. Representan un grupo que se caracteriza por una crítica frontal al capitalismo, la divulgación del cooperativismo, la reivindicación de la salud pública, la proclamación de la unión del clero con el pueblo, la exhortación al cambio moral personal y el intento de romper las relaciones del socialismo con la irreligión y la inmoralidad. No es un hecho fortuito. Desde fines del siglo XVIII el metodismo, nueva iglesia surgida desde el seno y en crítica con el anglicanismo, había propiciado una profunda reforma religiosa y social, presidida por el camino hacia los suburbios que la Revolución Industrial iba generando en Inglaterra. De hecho, como critican socarronamente, “la Iglesia de Inglaterra era el partido conservador orando”. Así el Socialismo Cristiano estrechó su relación con el mundo obrero, y juntos darían a luz posteriormente al Partido Laborista. Los dos primeros líderes del laborismo son cristianos y los dos últimos también. J. Smith, antecesor de T. Blair, declaraba con convicción "¡Qué verdad es que el Partido Laborista ha sido mayor deudor del metodismo que del marxismo!" (SMITH, J. y otros, Reclaiming the ground. Christianity & Socialism, Londres, Hodder and Stoughton, 1993, p. 138). De hecho la apuesta del metodismo por el laborismo era una manera de poner en alternativa política lo que ya se había vivido como alternativa religiosa, como nos manifestaron dirigentes de CSM. El yerno y discípulo de C. Marx, Edwuard Aveling, describía así críticamente el carácter religioso del socialismo británico en 1895 a los franceses en vísperas de la creación del Partido Laborista: "no deja de ser extraño el espectáculo de todos esos predicadores, salmodiando solemnemente simplezas sobre el trabajo y el socialismo, y tratando de convencer a su auditoria y a sí mismos de que la cuestión religiosa está en el corazón del movimiento obrero" (en J. DROZ, Historia del Socialismo, Ediciones de Materiales, Barcelona, 1968, p. 108).
CSM, como tal organización se crea en 1960 con la convicción de que “las enseñanzas cristianas deben reflejarse en leyes sociales y en instituciones”. Tiene alrededor de 4.000 afiliados que pagan una cuota mensual que oscila entre las 5 y las 20 libras, según los ingresos. En los cinco últimos años ha experimentado un importante crecimiento, pues en 1993 contaba sólo con 1.000 miembros. La mayoría de ellos está afiliado al partido laborista, pero hay también quienes sólo pertenecen a CSM, es el caso de bastantes curas o pastores. Es una organización afiliada al Partido Laborista a través de las Sociedades Socialistas, actualmente doce, entre las que también cabe destacar la de los Judíos, la de los Abogados, la Fabiana, etc. Estas sociedades tienen representación en el Comité Ejecutivo Nacional, con dos puestos en un órgano formado por alrededor de 50 personas. A su vez cada sociedad envía dos personas a la Conferencia Nacional anual del partido. CSM pertenece a la Liga Internacional de Socialistas Religiosos.
La militancia en CSM del núcleo del poder del gobierno laborista ha provocado un inusitado interés de la opinión pública por la organización. Los medios de comunicación se extrañan de que una organización tan pobre de recursos, sólo una persona liberada, algunos folletos y una revista en blanco y negro -Christian Socialist-, en un pequeño local compartido con una ONG, que rechaza subvenciones políticas e institucionales y que sólo se financia con las cuotas y las publicaciones, pueda tener tanta influencia en la política británica.
Es una organización ecuménica en la que conviven principalmente católicos, anglicanos y metodistas. El ecumenismo es una de sus señas de identidad en lo social, en la reflexión teológica y ética y también en lo celebrativo. Precisamente la celebración de los 150 años de socialismo cristiano tuvo su centro en un servicio litúrgico sin presidencia, en el que oramos juntos cristianos y cristianas, pastores, obispos y obispas de diversas confesiones. Junto a la pretensión de contribución cristiana, explítica y transformadora al laboralismo y a la política, tienen también un claro objetivo de reforma eclesial, de llevar el socialismo, la lucha por la igualdad, la justicia y la solidaridad, a las iglesias.
Las actividades que desarrolla CSM son las siguientes:
1. Publicaciones: Una revista con cuatro números anuales que se denomina Christian Socialist elaborada por voluntarios. Dos folletos anuales divulgativos sobre cuestiones de actualidad política. Están preparando una revista académica.
2. Actos:
- Semana de Espiritualidad de Iona, lugar significativo para el Movimiento Socialista Utópico, barrio pobre de Glasglow donde se instaló una comunidad en 1930. Participan unas 40 personas de CSM.
- “New Jerusalem”. Fin de semana de reflexión y formación para miembros de CSM en el que se abordan desde una perspectiva teológica y política temas de actualidad. Participan 100-120 personas.
- Conferencias. Una o dos anuales de un día a nivel nacional y otras a nivel regional, sobre cuestiones sobre las que hacer aportaciones al Partido laborista y a las propias Iglesias. El último ha sido sobre Políticas de Inclusión, y el próximo será sobre las Iglesias evangélicas. Participan de forma habitual Obispos y líderes políticos, además de personas de CSM.
- Participación en la Conferencia anual del Partido Laborista en la que CSM anima el servicio de oración, en el que participa habitualmente Tony Blair, y se preparan dos temas de debate. Uno de los últimos: Justicia y criminalidad. Demás tienen un stand con publicaciones y folletos de la organización.
- Oración y Lectura de la Biblia en el Parlamento para diputados. Celebraciones litúrgicas ecuménicas de los miembros de CSM, con participación de Obispos.
3. Formación. Curso de Formación Política a distancia para nuevos miembros y para iniciadores de nuevos grupos.
4. Asamblea y ejecutiva. La Asamblea se celebra anualmente, Su función principal es la elección del grupo ejecutivo. Hasta ahora ha estado formado por 50 personas. A partir de ahora serán 15. Entre ellos son cargo específicos los de presidente, vicepresidente, secretario general, responsable de comunicación y tesorero. La persona liberada, la Coordinadora, no es un cargo electo.
5. Grupos locales. CSM está repartido en 20 agrupaciones territoriales en Gran Bretaña que funcionan con gran autonomía y flexibilidad. En cada agrupación hay varios grupos locales de 10 miembros aproximadamente que se reúnen aproximadamente una vez al mes.
Son varios los debates que vive en la actualidad un movimiento en crecimiento afiliado a un partido que está en labores de gobierno. Por un lado la tensión entre la utopía y los objetivos políticos temporales y limitados. Hay sensibilidades en CSM muy exigentes hacia el gobierno laborista y en particular hacia sus políticas sociales. Otras cuestión es si CSM ha de ser sólo un ámbito de reflexión o debe ejercer campañas de acción y de presión política. Asimismo, qué lugar deben ocupar los Medios de Comunicación en su trabajo y a la hora de ganar más influencia social y eclesial. Otro aspecto es acerca de los procesos de decisión, si deben ser más lentos y asamblearios o más rápidos y, por tanto delegados. Finalmente la formación de los nuevos miembros es una preocupación importante en una coyuntura de crecimiento tan rápido.
Cuando preguntamos a Chris Bryant sobre la Tercera Vía, él nos dijo, "es el socialismo ético, el socialismo cristiano". Una cruz atravesada por una rosa es el símbolo de CSM. Una buena forma de encuentro público y de aportación de la tradición cristiana al socialismo.
Sestao, a 19 de octubre de 1998.

