Potenciar el papel activo de España en el exterior

Potenciar el papel activo de España como miembro de la UE y de la Eurozona, nuestra política exterior y nuestra cooperación al desarrollo, con especial atención a África y Latinoamérica.

Vivimos en un mundo interconectado e interdependiente. La creciente facilidad y rapidez de movimiento de personas, capitales y datos ofrece oportunidades constantes y desafíos permanentes a los Estados y sociedades. Ningún país, ninguna sociedad puede hacer frente por sí solo a los retos de la crisis económica, de la lucha contra la desigualdad, del cambio climático o enfrentarse en solitario al terrorismo, el crimen organizado y a las epidemias y pandemias.

Desde España debemos plantear una doble respuesta a los desafíos de la globalización. Por un lado, trabajar conjuntamente con otros países para establecer objetivos compartidos hacia los que orientar las decisiones y los recursos nacionales. En esa línea, la Unión Europea es el principal instrumento con el que contamos para gobernar la globalización, una UE más democrática comprometida con los derechos humanos, el crecimiento económico y la lucha contra las desigualdades. Por otro lado, traspasar el marco regulatorio nacional y establecer normas vinculantes a escala internacional, sean cuotas de emisión de CO2 o reglas contra la corrupción, la evasión fiscal y el blanqueo de capitales. En las dos vertientes, lo que prima son los valores de cooperación, coordinación y solidaridad a escala supranacional.

La globalización no hay que encararla con desconfianza, muy al contrario, hay que afrontarla siendo consciente de las oportunidades que ofrece. Por eso, España debe involucrarse decididamente en la gobernanza mundial y ofrece cooperación y solidaridad para superar los desafíos que plantea.