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15 Junio 11
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La Fundación IDEAS ha presentado esta mañana el informe “Ideas para África” en el que, partiendo de la realidad dispar y heterogénea del continente, lanza la herramienta “product space”, la cual analiza la realidad social y económica de cada país y le orienta sobre los sectores productivos en los que, debido a que presenta mayores ventajas competitivas y más posibilidades de internacionalizar su economía, debe concentrar los esfuerzos y los fondos públicos, privados y los que reciba de la cooperación internacional.
El estudio, coordinado por el área de Internacional y Cooperación de la Fundación IDEAS, tiene su origen en la Conferencia “African Progress: el papel y el futuro de las políticas progresistas en el África Subsahariana”, que en julio de 2010 reunió a más de cien líderes progresistas de una veintena de países africanos con un objetivo básico: contribuir a la definición y desarrollo de una agenda progresista para el continente.
El informe arranca negando uno de los tópicos en relación a África: que es un continente homogéneo, con problemas similares y con necesidades y vías de solución parecidas. Al contrario, el documento aclara que poco tienen que ver en cuanto a su desarrollo un país como Nigeria, con abundancia de recursos naturales, con otros como Etiopía, sin salida al mar, y Senegal, donde el sector de la pesca ha sido consustancial a la propia identidad del país. Igualmente, también es diferente la realidad de cada país en relación a la seguridad alimentaria. De hecho, según el último informe de la FAO, más de veinte países africanos, entre los que se encuentran Zimbabwe, Benín o Burundi, siguen necesitando asistencia del exterior, mientras que otros, como Uganda, han conseguido reducir en más de la mitad el número de personas afectadas por la inseguridad alimentaria. De igual modo ocurre con la salud humana donde, por citar un indicador, la tasa de mortalidad infantil de Mauritania es casi la mitad que la de sus vecinos Níger o Mali.
El documento, por tanto, demostrada la heterogeniedad del continente, identifica retos fundamentales a los que debe hacer frente el continente: consolidar la seguridad alimentaria, garantizar la atención sanitaria mínima, fortalecer la gobernabilidad y mejorar la transparencia.
A partir de aquí, para que los países puedan hacer frente a estos retos fundamentales, pero, especialmente, para que puedan desarrollar su economía, la Fundación IDEAS ha impulsado el llamado “product space”, una herramienta analítica que ofrece una foto específica de cada país, de su realidad económica y social, para después establecer una ruta que cada país debe transitar para implementar su desarrollo económico, generar productos de valor añadido e internacionalizar su economía.
Según ha explicado en la presentación del informe Antonio Estella, responsable del área de Internacional y Cooperación de IDEAS y coordinador del informe junto a la investigadora Josefa Calero, lo primero que lleva a cabo ese “product space” es ver cuáles son y cómo se ordenan de mayor a menor sofistificación los productos que se generan y comercializan en cada región y país. El “product space” identifica los bienes y servicios, los productos, que cada país trabaja, desde los menos sofisticados (periféricos), pesca o plantación de frutas, hasta los más sofisticados (núcleo, nodo central), si los hubiere, como producción de ordenadores o teléfonos móviles, pasando por otros de sofistificación intermedia, como el textil.
“Viendo estas capacidades –según explica Estella-, el “product space” orienta a los países sobre los sectores en que destinar los fondos publicos, privados y los de la cooperación internacional, para extender la base de su economía, y saltar, como si de un árbol a otro se tratara, a productos similares, pero de mayor valor añadido”.
Según recoge el informe, que ha contado con la aportación clave de Marcela Escolari, ejecutiva del Center for Internacional Development de la Universidad de Harvard, la educación juega un papel clave, pues, en función de las capacidades de uno u otro país, unos precisarán fuertes inversiones en capital humano, por ejemplo en ingenieros, y otros precisarán cargar sus tintas en la formación de capital tecnológico.
En definitiva, el “product space” marca un camino, una hoja de ruta, que cada país, en funcion de su realidad y capacidades productivas, tiene que recorrer para ir produciendo bienes y servicios cada vez más sofisticados, de más valor añadido, con más ventajas comparativas y más fácilmente exportables. Transitar ese camino depende de cada gobierno de cada país, de la ayuda internacional, de las sinergias que se generen y de la cooperación del ámbito público y privado. En suma, el “product space” es un marco analítico para interpretar las oportunidades de crecimiento de cada país y de mejora de la estructura de su economía, virando desde sectores periféricos hacia los de núcleo central.
Para el caso concreto del África Subsahariana, el informe clasifica los países en tres grupos: los dependientes de los recursos naturales, los no dependientes de recursos naturales sin salida al mar, y los no dependientes de recursos naturales costeros. Las conclusiones es que la estructura exportadora de los países apenas ha cambiado en 45 años, los países sin salida al mar han conseguido dar el salto a productos periféricos pero no han conseguido exportar productos bien conectados con su núcleo (sectores donde son fuertes), y los países costeros han logrado adquirir alguna ventaja competitiva en la exportación de productos de sectores donde no son fuertes,con la excepción positiva de Sudáfrica, que ha logrado desarrollar notablemente sectores en los que tiene ventaja comparativa.
En líneas generales, para el caso de los países del África Subsahariana, se advierte que su estructura productiva y su capacidad exportadora está deficientemente diversificada y compuesta fundamentalmente por productos periféricos, muy comunes a otros países y de poco valor añadido.
El documento concluye pidiendo que la cooperación española al desarrollo se oriente, precisamente, a incentivar que los países potencien los sectores que van a permitir un fortalecimiento de los sectores más próximos al núcleo de su economía que a los periféricos, muy standarizados y de poca sofistificación.
SEGURIDAD ALIMENTARIA Y SALUD
Con respecto a la consecución del logro de mejorar la seguridad alimentaria, el informe de IDEAS insta a favorecer intervenciones que permitan a pequeños y medianos campesinos la provisión de insumos y tecnologías adaptadas, acceder a los mercados internacionales, disponer de financiación asequible y proporcionar programas de formación y gestión de las competencias.
El documento aconseja a los gobiernos africanos favorecer el sector exportador para atraer inversiones transnacionales y promover la germinación de organizaciones en las que se articule la sociedad civil e industrial, bajo la fórmula de las cooperativas.
Por lo que hace referencia a los pasos a dar para garantizar y mejorar la salud humana, la Fundación IDEAS se acoge a la agenda establecida por los Objetivos del Milenio, que marca la pauta de la atención estructural, y que apuesta por aumentar el personal sanitario contratado (África tiene el 11% de la población mundial, pero sufre el 24% de la carga mundial de enfermedades, y solo cuenta con el 3% de sanitarios existentes), establecer ayudas para que se genere un sistema de salud pública sostenible (los estados africanos apenas destinan el 5% de su PIB a la salud y, en la actualidad, ningún país subsahariano cuenta con un modelo de servicio nacional de salud), y que se fomente la producción doméstica de medicamentos (por término medio, un 650% más caros que el precio de referencia internacional en el sector privado).
El documento reclama la creación de un Fondo Mundial para la Salud (FMS) financiado con la contribución voluntaria sobre los billetes de avión en viajes a África, la creación de una tasa sobre las transacciones financieras especulativas, la puesta en marcha de incentivos para aquellas empresas que quieren realizar donanciones al FMS, y la adjudicación al FMS de flujos monetarios ilícitos en caso de ser descubiertos.
CALDERA: ÁFRICA, CONTINENTE DE OPORTUNIDADES
Tras un debate en el que han participado, entre otros, la directora de la Fundación Carolina, Rosa Conde, el subdirector general de África Subsahariana, José Manuel Albares, el director de la AECID, Francisco Moza, la presidenta del Movimiento por la Paz, Francisca Sauquillo, y el presidente de Solidaridad Internacional, Juan Manuel Eguiagaray, la tomó la palabra el vicepresidente de la Fundación IDEAS, Jesús Caldera.
En su intervención, Caldera ha ensalzado la herramienta “product space”, como arma para que los países se especialicen en esos sectores que son fuertes. Ha insistido en la importancia de los poderes públicos contribuyan a salvar los escollos al desarrollo, no dejando todo en manos de los mercados, que por si solo no generan desarrollo”. Caldera ha concluido señalando que África “en absoluto es un continente condenado al abandono y al atraso, es un continente de oportunidades”.
Finalmente, destacó el papel de la cooperación española en la financiación de escuelas taller, “un modelo de formación que garantiza el desarrollo endógeno, el empleo y la capacidad emprendedora de la población autóctona.
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