Partido Socialista >> Integración y Convivencia >> Noticias
25 Noviembre 10
Un año más nos acercamos a la fecha del día 25 de Noviembre para manifestar nuestra repugnancia contra la violencia en todas sus acepciones, pero especialmente en aquella que se ejerce de una forma más brutal e irracional contra las mujeres: la violencia de género.
Las conquistas alcanzadas en este aspecto sólo son medibles en la medida en que seamos capaces de analizar todo el esfuerzo realizado en la historia por todas aquellas mujeres que han sido víctimas de la misma o las que a través de la solidaridad y el compromiso han sido capaces de organizarse en una lucha permanente y sin cuartel contra aquellas acciones vejatorias para los seres humanos.
La violencia de género tiene connotaciones culturales profundas, muchas de ellas identificadas en los contextos y culturas de los pueblos, y que se las ha sabido ir ganado terreno; precisamente se ha avanzado más en aquellos donde se ha hecho un buen diagnóstico de ellas, y se ha desarrollado un buen plan de trabajo en el tiempo, con una estrategia adecuada, sin bajar la guardia, a fin de evitar recaídas o retrocesos.
Muchas de las acciones violentas que se ejercían en nuestros pueblos recientemente ,a veces incluso bien vistas socialmente por el machismo imperante, hoy es imposible realizarlas sin que haya una condena social y además una acción judicial , con todas sus deficiencias, que desaconseje a cualquier maltratador hacer un acto violento sin que tenga consecuencias .
Hay una pedagogía social desarrollada por las mujeres, a veces en poco tiempo, que las ha hecho, en primer lugar, empoderarse de su entorno y de principio irrenunciables, tomando conciencia de sus derechos y organizándose para hacerlos valer. Ha habido acciones que son locales, pero muchas otras han transcendido fronteras y se han parapetado en los organismos nacionales e internacionales, que han reclamado y lo seguirán haciendo a la sociedad y a los Estados derechos irrenunciables , inherentes a las personas humanas sin distinguir razas ni credos.
Tenemos que reconocer que ha habido instituciones de todo tipo , también religiosas, que han influido de forma relevante en la ralentización de estos derechos ,pero gracias al esfuerzo y la conciencia de género se han logrado sobreponer , a veces con una buena dosis de laicismo y otras con una conciencia de género implantada sobre los cadáveres de aquellas mujeres indefensas ,que a través de la historia han construido con su sangre las barreras contra la opresión de todo tipo y el día 25 tenemos un referente como ejemplo simplificado en la vida de las hermanas Mirabal .
Y si vergonzosa y cruel es la violencia de género por los matices culturales y sociales a los que antes hemos aludido, mucho más incomprensible y dolorosa es la violencia intrafamiliar, pues esta trasciende las relaciones de pareja y tiene repercusiones dinamizadoras en todo el entorno familiar y social de hijos, de hermanos de ambos conjugues, de padres, de parientes etc.
La violencia intrafamiliar pertenece a la clase de la sinrazón, porque en cierto sentido proviene de unas relaciones de amor, muchas veces profundas y fundadas en la solidaridad y solidez de la vida familiar, que el transcurso del tiempo las ha ido deteriorando, a veces desde la inconsciencia, hasta convertirse en relaciones de odio.
Esta violencia, como decía el Arzobispo de Recibe, Monseñor Herder Cámara, no es tan grave o dañina sobre quien se ejerce, sino fundamentalmente sobre aquel que la ejerce, porque le transforma en un ser irreflexible que desde su auto-destrucción como ser humano se lleva por delante todo lo que encuentra en su camino: esposa, padre, suegros, hijos etc. y el tiempo hace del núcleo familiar una escuela de violencia , de donde saldrán los nuevos maltratadores con una experiencia estructural, que se irá posteriormente reproduciendo .
El impacto sobre los demás mucha veces es desconocido e inasumible, porque camina en el silencio interior que destruye lo propio y lo extraño.
Estos días he compartido con una madre, cuya hija ha sido asesinada por su maltratador, y los posos de violencia que deja en el interior e incluso en el exterior son de un calibre incuantificable. Es un dolor sin medida, que traspasa las entrañas del ser humano y desarrolla en el interior las más crueles contradicciones en que se puede vivir .Es la suegra del maltratador , pero también ejerce de madre y abuela de sus hijos , que es parte de aquel que les dio la vida y acabó con la de su madre .
Los tentáculos de la violencia intrafamiliar muchas veces son imperceptibles, pero no por eso menos dolorosos y destructores. Su radio de acción es a veces desconocido, porque abarca lo desconocido y determina muchas veces las más bajas pasiones que minan la resistencia del más fuerte ser humano .Donde hay o ha habido violencia intrafamiliar siempre existe capacidad de destrucción sin límites ni fronteras .Es como una enfermedad contagiosas que se lleva por delante lo que encuentra en su camino.
Por eso, a todo tipo de violencia, pero especialmente a la Intrafamiliar, hay que encontrarle la medicina de una pedagogía que sea capaz de inocular el odio almacenado, para convertirla en medicina sanadora de todos los males ocasionados.
La celebración del Día Internacional contra la Violencia es una terapia positiva , que debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de curar cuanto antes nuestros dolores y resentimientos internos, que nos permitan la propia liberación de esa violencia nefasta convertida en odio en el interior de nosotras mismas , que nos impida avanzar .
La violencia es irracional. Estamos llamadas a superarla creando una nueva sociedad desde otros valores .Necesitamos ,como decía Facundo Cabral ,crear una escuela para “desaprender”, a fin de sacar de nosotros mismos aquellos contravalores que nos han impedido avanzar y ,desde esta experiencia colectiva y transnacional de género, dar al mundo la esperanza de una nueva sociedad .
Estamos en el camino. Debemos seguir desarrollando nuestros campos de lucha desde la razón que construye y no desde el odio hecho violencia que destruye.
La celebración del Día Internacional contra la Violencia de género no sólo debe ser un pretexto, sino sobre todo un compromiso sin desmayo.
Día 25 de Noviembre 2010.
Bernarda Jiménez Clemente.
Responde a las declaraciones de Mariano Rajoy y Rafael Hernando

