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El PP y el sueño de los educados en la cultura del PPelotazo: LEHMAN BROTHERS.

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Hace unos años el planeta entero despertaba del sueño especulador con una caída que sacudió al sector financiero, Lehman Brother, una de las mayores entidades financieras del mundo, se declaró en bancarrota como resultado de lo que denominó como la "crisis subprime", por tener su origen en las hipotecas basuras de USA. Fue algo que algunos veían venir, que muchos no querían creer y que otros maquillaban para que no se extendiera la visión de esos pocos. El capitalismo liberal, el neoliberalismo se puso en cuestión y la inmensa mayoría de la sociedad mundial creía que era necesario poner freno a tanto desenfreno especulador, poner fin a abusos que podían perjudicar a gente que nada tenía que ver; trabajadores, pensionistas, ahorradores, ect. Pero después vino el carnaval Bush, el G20, los lobbys financieros y las ambiciones de algunos políticos ultranacionalistas, y entre todos ellos nadie mejor para disfrazarse que el neoliberalismo económico. Y en esa fiesta de disfraces, en ese carnaval de varios años de duración, el verdugo se convirtió en víctima ante nuestros propios ojos, todos hemos sido testigo de ello, nadie puede negarlo y todos somos participes de este travestimiento.

El ladrón se convierte en robado y el desahuciado en antisistema. Lo gracioso es que, con estas, nos llega el PP afirmando que la causa se convierte en el efecto, nos cuelan a los españoles en nuestra mollera una idea de magia torpe pero muy eficaz, una receta de la alta cocina del timo; las políticas sociales son las causantes de la crisis, el paro es resultado de la seguridad social. Se anuncian recortes y reformas laborales, por ejemplo, nos dicen que los despidos tienen como causa un reglamento laboral deficiente y complejo, que es necesaria una nueva legislación laboral para facilitar el despido. En definitiva, es necesario un cambio de perspectiva, un nuevo disfraz, un médico con un método sanitario tan sencillo como disparar al herido de bala.

Y, quiénes van a ser mejores médicos para estos métodos disparatados que los propios ex-ejecutivos de Lehman Brother, esos señores ricos y pijos que se fueron de sus bancos con importantes indemnizaciones para resarcirse económicamente por sus delictivas estrategias financieras. Millones de parados en todo el mundo, hambre, guerra, exclusión, crisis, etc. y estos señores no fueron acusados de nada, todo lo contrario, fueron el brazo ejecutor de la ambición humana de unos cuantos, los más ricos, menos del uno por ciento de la población mundial y, como tales no pueden ser acusados. No se les acusó de nada, al contrario se les potenció o se les revitalizó. En España tenemos un claro ejemplo, porque esta es también la estrategia del PP, disparar al enfermo, y si son necesarios dos disparos, pues se le pegan dos. Por ello ahora tenemos en nuestro gobierno como ministro de economía a un tal Luis de Guindos, ejecutivo de Lehman Brother, con un gran revolver Magnum apuntando a nuestras famélicas políticas sociales, y tras él, otro ex-Lehman Brother, Iñigo Fernández Mesa Director del Tesoro, este con una dos cañones recortada para disparar al bulto y que nadie le tosa.

¿Seguiremos los españoles callando? ¿Aceptaremos que estos especuladores también especulen con lo que tantas décadas nos ha costado construir?   

FP

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