Unión fiscal

La UEM carece de una dimensión fiscal. Sin recursos fiscales no es posible suavizar el ciclo económico de la Eurozona ni solventar los choques macroeconómicos asimétricos. El recurso a la política monetaria no basta, al tiempo que el cumplimiento a rajatabla del Pacto de Estabilidad y Crecimiento ha resultado ser contra-productivo. Al mismo tiempo, la competencia fiscal desleal, incluyendo los llamados "tax rulings", erosionan las bases fiscales nacionales y distorsionan la libre competencia y el mercado interior. La unión fiscal se sostiene a su vez sobre tres pilares: lucha contra el fraude y la elusión fiscal a escala europea, mayor armonización fiscal y establecimiento de tributos europeos. Por ello, proponemos las siguientes medidas:

  • Aprobar la propuesta de Directiva que amplía el intercambio automático de información a las llamadas resoluciones fiscales entre empresas y Estados miembros. Dicho intercambio debe afectar tanto a las resoluciones fiscales transfronterizas como a las nacionales y debe tener carácter retroactivo para incluir aquellos acuerdos firmados en el pasado pero que siguen teniendo efecto en la actualidad. La información que se derive del intercambio de información entre Administraciones fiscales debe igualmente incluirse en los informes por países elaborados por las multinacionales y formar parte de un Registro Central al que tenga acceso la Comisión Europea .
  • Asegurar que los beneficios empresariales se graven donde se generan, mediante la obligatoriedad de realizar informes de cuentas de resultados país por país que tendrán carácter público.
  • Elaborar una lista negra de empresas que cometen fraude fiscal, planificación fiscal agresiva con la finalidad de eludir el pago de impuestos, o que colaboran en las conductas anteriores. Las entidades mercantiles incluidas en esta lista no podrán contratar con la Unión Europea.
  • Elaborar una lista europea de paraísos fiscales y jurisdicciones no cooperativas en materia fiscal que deberá actualizarse periódicamente conforme a una serie de criterios comunes de carácter objetivo.
  • Aprobar definitivamente la Directiva sobre la armonización de la base imponible consolidada común del impuesto de sociedades (BICCIS), armonizando el tipo mínimo del impuesto y compartiendo la recaudación entre la UE y los Estados miembros para luchar contra la elusión fiscal, garantizar unos ingresos sostenibles y reforzar el mercado único para las empresas. Introducir con carácter obligatorio la BICCIS conforme a un enfoque progresivo.
  • Poner en marcha lo antes posible el Impuesto de Transacciones Financieras, incluyendo a los productos derivados en su ámbito de aplicación, contemplando la posibilidad de que parte de su recaudación se destine a combatir la pobreza y exclusión dentro y fuera de la UE.
  • Creación de un instrumento fiscal del Euro: que deberá incluir (i) un presupuesto para financiar bienes públicos europeos en ámbitos como la investigación científica, energía, lucha contra el cambio climático, o la digitalización y (ii) un seguro europeo de desempleo que complemente los sistemas nacionales.