Una inspección de trabajo centrada en hacer realidad el estado de derecho en los centros de trabajo y velar por empleos de calidad

La economía sumergida sigue siendo uno de los problemas más  importantes de nuestro país. Daña la contabilidad nacional, erosiona la  recaudación fiscal y mantiene fuera del sistema a miles de  trabajadores que, en consecuencia, sufren desprotección legal y falta  de derechos de seguridad social. La falta de altas a la seguridad  social, la proliferación de horas extraordinarias ilegales, los excesos de  jornada y, sobre todo, la utilización masiva y fraudulenta del contrato a  tiempo parcial configuran verdaderos escenarios de explotación  laboral, que daña tanto a los trabajadores como al propio sistema. Por  ello, la economía irregular es necesario abordarla de forma integral.  Necesitamos una Inspección centrada en velar por empleos de  calidad.

La apuesta que hace el Partido Socialista por un empleo de calidad y por un nuevo marco en las relaciones laborales, como es el nuevo Estatuto de los Trabajadores, debe ser garantizada por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

En este sentido, para asegurar el derecho al trabajo y conservar al mismo tiempo las libertades económicas y la economía de mercado se deberá vigilar la "competencia desleal" entre empresas, evitando el "dumping social" a través de la Inspección de Trabajo.

La Inspección de Trabajo debe concentrarse en una prioridad fundamental: hacer que el Estado de Derecho sea una realidad en los centros de trabajo combatiendo la precariedad laboral.

Debemos recuperar una Inspección de Trabajo que centre su  actuación en velar por un equilibrio real entre empresario y trabajador. El  eje de su actividad debe ser la tutela de los derechos básicos de los  trabajadores: salarios, jornada, descansos, contratación, seguridad  y salud laboral,  protección de la seguridad social. Protegiendo tanto al trabajador como  al empresario que cumple la norma y se ve perjudicado por aquellos que  consideran los incumplimientos sociales como un ahorro de costes. Las organizaciones sindicales y empresariales, en su ámbito de negociación, tendrán un papel de colaboración con la Inspección de Trabajo.

El cumplimiento de la función de garantía de la Inspección debe verse acompañada de una nueva regulación de las Infracciones y Sanciones del Orden Social.

 

PROPUESTAS

Modernización y mejora de la Inspección de Trabajo y  Seguridad Social

  • Incrementar el número de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social y el de los Subinspectores de Empleo y Seguridad Social de forma progresiva, hasta alcanzar los 3000 efectivos. Y elaborar un plan de lucha contra la explotación y precariedad laboral.
  • Facilitar el intercambio de información con otros organismos de la Administración, especialmente la Agencia Tributaria, impulsando el uso compartido de las bases de Hacienda y Seguridad Social.
  • Crear una unidad especial de la Inspección de Trabajo y de Seguridad Social y de la Inspección Médica del INSS para la revisión de la actuación médica de las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social, especialmente en relación con el reconocimiento de enfermedades profesionales y el control del absentismo laboral.
  • Modernizar los medios técnicos de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, impulsando decididamente el uso de las nuevas  tecnologías.
  • Incrementar el seguimiento por parte de la Inspección del Trabajo de la puesta en marcha de los Planes de Igualdad y de la imposición de sanciones en caso de incumplimiento, así como la supervisión por parte de la autoridad laboral competente de los controles de los convenios colectivos respecto a la introducción de medidas de igualdad de género.
  • Implementación de mayores recursos materiales y humanos para la Inspección de Trabajo a fin de mejorar su actuación en sectores donde se emplean mayoritariamente inmigrantes, en prevención de la existencia de abusos.
  • Reforzar las actuaciones de la Inspección de Trabajo en la vigilancia del cumplimiento de la cuota por parte de las empresas a las personas con discapacidad.

 

Una nueva Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, adaptada a combatir la precariedad

  • Garantizar, en dicha ley, coherencia y proporcionalidad entre los distintos derechos que debe proteger.
  • Incumplir la norma tendrá la misma consecuencia, una infracción en Seguridad Social tendrá la misma consecuencia que una comparable en relaciones laborales.
  • Revisar el sistema sancionador del orden social con vistas a:

    • reforzar la cuantía de las sanciones en materia de relaciones laborales para intensificar el reproche social de la vulneración de las condiciones de trabajo y potenciar el efecto disuasorio de las sanciones;
    • individualizar las sanciones en materia de contratación, jornada, descansos y horas extraordinarias.