España en un mundo globalizado

  1. DÓNDE ESTAMOS

El futuro de España se juega en un mundo globalizado. Los centros de poder político y económico son cada vez más heterogéneos. La diversidad social, la riqueza cultural y lingüística, la innovación y la pujanza de nuestra sociedad permiten que España pueda jugar un papel influyente en la globalización. Nuestra presencia en el mundo buscará contribuir a la justicia y la prosperidad defendiendo nuestros legítimos intereses y proyectando nuestros valores.

Los grandes desafíos que tenemos por delante requieren instancias globales o multilaterales que los puedan liderar. Por ello, la acción exterior de España y de la Unión Europea son claves para preservar nuestro modelo de sociedad y de bienestar. Cuanto más justo, próspero y seguro sea el mundo, más lo será España. La política exterior es fundamental para defender nuestros legítimos intereses y para proyectar nuestros valores. Para reducir las desigualdades, para ser competitivos e innovadores, para hacer frente a las amenazas terroristas de toda índole, para canalizar los movimientos migratorios, para enfrentarse a las epidemias y pandemias, para garantizar la sostenibilidad medioambiental y el aprovisionamiento energético España necesita presencia y acción internacional. Para construir la España que queremos, tenemos que actuar también en el exterior, en un entorno volátil e inestable.

Con el gobierno del PP España ha perdido peso y presencia internacional y ha retrocedido hasta la irrelevancia. Al gobierno del Partido Popular le ha preocupado más España como Marca que España como país. Por ello, nuestro país no está jugando un papel acorde con su peso y su responsabilidad. España ha retrocedido hasta la irrelevancia en materias en las que éramos referentes mundiales como la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la pobreza. Hemos estado ausentes de citas y foros internacionales en los que nos iba mucho en juego. Se ha aprobado una Ley de Acción Exterior y de Servicio Exterior precipitadamente y sin consenso. Esta ley no sirve ni a la realidad ni a la pluralidad de nuestro país, ni responde a los objetivos estratégicos comunes para la acción exterior. En esta legislatura se ha desaprovechado un formidable instrumento para defender nuestro modelo de sociedad y de bienestar y para hacer frente a la crisis económica.

 

  1. NUESTROS OBJETIVOS

Los hombres y mujeres socialistas nos comprometemos a que la política exterior se dirija a la ciudadanía y se guíe por la defensa de sus intereses y sus valores. En ese marco, queremos que la acción exterior sea una política de estado con vocación de permanencia. Los y las socialistas tenemos la ambición de que España sea activa, relevante e influyente en la Unión Europea y en el mundo y de que eso redunde en beneficio de toda la ciudadanía. Queremos que España sea actor y no mero espectador en la gestión de la globalización. Nuestro país debe participar decisivamente en todos los ámbitos internacionales y ayudar a gestionar la globalización.

Nuestra política exterior tendrá 6 objetivos:

  • la construcción de la paz y la seguridad;
  • la defensa de los derechos humanos;
  • la lucha contra la pobreza y la desigualdad;
  • la creación de un sistema económico justo y sostenible, enfatizando la lucha internacional contra la corrupción, el blanqueo, la evasión y los paraísos fiscales;
  • la preservación del medio ambiente;
  • el avance de los intereses de España como Estado plural y de su ciudadanía.

Guiados por esos objetivos, actuaremos prioritariamente en 3 dimensiones:

  • en la Unión Europea, porque la política exterior de nuestro país alcanza su máxima proyección cuando lo hace junto con la de la Unión;
  • en aquellas regiones donde podamos fomentar el progreso y la seguridad compartida: América Latina, Magreb, Sahel, Oriente Medio y el Atlántico;
  • en las instituciones multilaterales para construir un mundo más equilibrado y sostenible.

 

Por una Unión Europea con liderazgo

La Unión Europea es una potencia indispensable para la defensa de la Paz, de los Derechos Humanos y del Estado de Derecho. Es igualmente insustituible para garantizar un desarrollo sostenible y para luchar contra la pobreza. Para gobernar la globalización, para construir un mundo próspero, seguro y solidario necesitamos que la voz de la Unión Europea se oiga con más fuerza en el mundo.

España puede volver a liderar el impulso de construcción de la UE. Las aportaciones realizadas bajo gobiernos socialistas a lo largo de tres décadas figuran entre las más relevantes y exitosas, en especial la ciudadanía europea y la política de cohesión. Debemos culminar una Europa federal, más democrática, social, solidaria y globalmente relevante. Esa Europa es el medio para superar la austeridad y los repliegues nacionalistas y populistas. La división entre Estados miembros debilita la diplomacia europea. Nuestro objetivo es que la política exterior de la UE esté en consonancia con su capital humano, su peso económico y los valores que representa.

 

Fomentar el progreso y la seguridad

En un mundo globalizado, interconectado e interdependiente el crecimiento económico, el progreso y la seguridad no dependen sólo de políticas y decisiones nacionales. Las soluciones a la amenaza yihadista y al reto de los movimientos migratorios pasan también por el desarrollo y la estabilidad en el Norte de África, el Sahel y Oriente Medio. El crecimiento económico y la proyección de nuestros valores comunes se reforzarán si damos nuevo impulso a nuestra relación con América Latina y dinamismo al espacio Atlántico.

El Mediterráneo es el mar que tiene las dos orillas más desiguales del planeta. La pobreza, el paro y la falta de oportunidades de la orilla sur alientan la violencia, la radicalización y la inestabilidad. El desarrollo y la estabilidad del Norte de África, el Sahel y Oriente Medio serán prioritarios para nuestra política exterior.

La aparición del DAESH y la violencia yihadista contra valores e intereses comunes necesitan respuestas adecuadas que incluyan medidas decididas para garantizar la seguridad pero también diálogo y mediación. Nuestra acción exterior favorecerá la comprensión mutua y el entendimiento entre países y sociedades. La Alianza de Civilizaciones, asumida por Naciones Unidas, será un instrumento privilegiado así como los demás instrumentos multilaterales de los que España forma parte y que favorecen el diálogo interreligioso e intercultural. Trabajaremos para mantener las mejores relaciones con los países de mayoría musulmana. Nuestro objetivo será, en todos los casos, promover los derechos humanos, la democracia, el Estado de Derecho y el desarrollo económico. Sin esos elementos no puede haber ni desarrollo, ni estabilidad a largo plazo.

América Latina es imprescindible para España en todos los ámbitos. Con los países latinoamericanos formamos una Comunidad de valores e intereses que contribuye a nuestro desarrollo común  y nos aporta valor añadido en nuestra proyección global. En los últimos años, la región ha experimentado un considerable desarrollo económico y social con creciente protagonismo de su sociedad civil. Al mismo tiempo, se ha desarrollado  una nueva arquitectura de cooperación e integración regionales en torno a  la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y a espacios subregionales  como el SICA, UNASUR,  MERCOSUR, ALBA o la Alianza del Pacífico. Nuestra política latinoamericana responderá a los principios de igualdad, lealtad y respeto. Queremos superar la etapa de tensión del gobierno del PP con algunos países de la región. Mantendremos y trabajaremos  por  las mejores relaciones posibles con cada uno de ellos, en el marco de los valores que nos son comunes. Hay que ir más allá de lo económico y recuperar la importancia central de la política, así como avanzar en los campos social, del conocimiento  y cultural. El esfuerzo hacia América Latina tiene que ser de todo el Gobierno, con mayor presencia de nuestros responsables políticos.

El Atlántico, eje durante muchas décadas de las relaciones económicas y políticas mundiales, está perdiendo centralidad frente a otras regiones del planeta. Europa mira cada vez más hacia el Este y el eje Asia-Pacífico es una realidad dinámica y creciente. Para España, un Atlántico, tanto norte como sur, consolidado como área de paz, seguridad, cooperación y progreso es de vital importancia. Por ello, contribuiremos a generar un espacio económico y cultural más unido que impulse los derechos humanos, el comercio, la cultura y la educación. En esa línea, España influirá en la Unión Europea para que tanto América Latina como África constituyan verdaderas prioridades de su política exterior. Consideramos que las relaciones transatlánticas entre Estados Unidos y la Unión Europea son de la mayor trascendencia. Estados Unidos es el socio estratégico imprescindible de la UE. En ese marco, nuestra aspiración es la de ampliar sustancialmente el horizonte de nuestras relaciones bilaterales con Estados Unidos.

 

Hacia un mundo equilibrado y sostenible

La crisis económica y financiera, la agudización de las desigualdades, el cambio climático, el terrorismo y la delincuencia transnacional organizada son fenómenos que ningún país está en condiciones de afrontar por sí solo. España contribuirá a reformar las instituciones de gobernanza global para que sean instrumentos eficaces ante esos desafíos y para mejorar su representación democrática. Nuestra pertenencia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante los años 2015-2016, nos ofrece una plataforma única que debemos utilizar.

Tanto los Objetivos de Desarrollo del Milenio como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas serán guía de nuestra acción exterior. La lucha contra la pobreza y la desigualdad, la promoción de la democracia y la defensa de los derechos humanos son los medios más eficaces para construir un mundo más justo, más equilibrado y más sostenible. Por ello, el desarrollo de África, la atención a los movimientos migratorios desde y en ese continente y a las enfermedades que lo azotan serán elementos básicos de nuestra acción exterior. El rápido cambio y desarrollo de Asia, así como su creciente papel en la gestión de la globalización plantean grandes oportunidades y desafíos a nuestra acción exterior en materia comercial, medioambiental y de Derechos Humanos, en especial con China.  Alcanzar una más estrecha relación con los países asiáticos pasará a ser una variable de nuestra política exterior. Este será el objetivo de España en su participación en el proceso Asia-Europe Meeting (ASEM).

Los Derechos Humanos serán un eje fundamental de nuestra política interna e internacional. El Gobierno del PP nos ha llevado a retroceder, en este campo, relegando el Plan de Derechos Humanos que el gobierno socialista puso en marcha. Las luchas contra la pena de muerte y contra la discriminación por razón de género tendrán un lugar preeminente.

 

  1. PROPUESTAS

Contribuir a un mayor liderazgo de la UE en la gestión de la globalización

  • Asegurar que la UE tenga todas sus capacidades básicas para dar respuesta a cualquier crisis, de cualquier naturaleza.
  • Promover que entre las prioridades de la política exterior de la UE se incluya a América Latina y el Mediterráneo.
  • Implicar a la UE más decididamente en la lucha internacional contra el terrorismo y el tráfico ilegal en todas sus modalidades, incluida su financiación.
  • Promover la cohesión social y el diálogo interreligiosos e intercultural como medidas no militares para hacer frente a los movimientos extremistas que amparan la violencia.
  • Trabajar en el seno de la UE para solucionar el conflicto en Ucrania sobre la base del respeto a su integridad territorial y al Derecho Internacional. Ello facilitará el restablecimiento del diálogo de la UE con la Federación de Rusia para construir un marco de cooperación a largo plazo beneficioso para ambas partes.
  • Reforzar la figura del Alto Representante, para que pueda ejercer sus responsabilidades de forma más ágil y eficaz.
  • Dotarnos de una estrategia para que la presencia de españoles y españolas en las Instituciones Europeas y en el Servicio Europeo de Acción Exterior sea acorde con nuestro peso como país.
  • Reforzar los recursos materiales y humanos del Servicio Europeo de Acción Exterior que potencie una política exterior europea con una única voz, definiendo de manera más clara su composición, prioridades y funciones, entre las que solicitaremos que se incluya la protección consular y la gestión de visados  comunitarios.
  • Potenciar a la UE como un actor exterior, por lo que un Gobierno de la Eurozona tiene que asumir la representación europea en el FMI y el BM, y avanzar hacia una coordinación efectiva de los miembros europeos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con el objetivo a medio plazo de alcanzar una representación única de la UE.
  • Reclamar la soberanía de Gibraltar y la aplicación del Derecho Europeo. Asimismo, favorecer los cauces y los foros acordados para resolver problemas de convivencia. En ese objetivo, proponer mantener en el peñón el Instituto Cervantes.

 

Promover los Derechos Humanos

  • Impulsar un Plan renovado de Derechos Humanos.
  • Defender la democracia y el Estado de Derecho, en especial, la libertad de expresión, la libertad de movimiento y la libertad política, frente a aquellos países que la violen.
  • Promover, en nuestras relaciones bilaterales y, en particular en el ámbito de la cooperación al desarrollo, el respeto de los derechos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres y niñas, así como medidas que persigan la igualdad de género y consoliden las políticas de igualdad en la diversidad sexual.
  • Promover activamente iniciativas dirigidas a convertir en una prioridad universal la lucha contra la pena de muerte.
  • Revocar la reforma del gobierno del Partido Popular en materia de Jurisdicción Universal para que España pueda ser otra vez referente en la lucha contra la impunidad y la defensa de los Derechos Humanos y para defender a nuestros ciudadanos y ciudadanas víctimas de una infracción fuera de nuestras fronteras.
  • Trabajar para la plena universalidad y una mayor eficacia de la Corte Penal Internacional, así como una mayor presencia de España en su seno.
  • Cumplir estrictamente las previsiones de la Ley sobre comercio de armas, reforzando el control parlamentario y la transparencia y denegando su autorización cuando exista riesgo claro de que puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humanovelar por el cumplimiento de los Derechos Humanos a la hora de firmar acuerdos internacionales.
  • Promover que en ningún caso se produzca la extradición de una persona a un país donde pueda sufrir graves violaciones de Derechos Humanos.
  • Promover la internacionalización de la empresa responsable, adoptando un Plan de Empresas y Derechos Humanos.
  • Establecer mecanismos para el control y cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
  • Impulsar el progreso y la seguridad compartida en el Norte de África, el Sahel y Oriente Medio.
  • Plantear una Estrategia Política Europea contra la radicalización y el terrorismo yihadista dotada de elementos para garantizar la seguridad pero incluyendo también los aspectos de integración, educación, cohesión social, diálogo y financiación.
  • Apoyar la asistencia a los Gobiernos de países que luchan contra la amenaza yihadista.
  • Reconocer el Estado Palestino. Impulsaremos este reconocimiento también por parte del resto de nuestros socios europeos.
  • Promover la solución del conflicto de Sáhara Occidental a través del cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas que garantizan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Esto facilitará el diálogo entre Marruecos y Argelia y favorecerá una mayor integración, desarrollo y estabilidad en el Magreb. España impulsará el seguimiento del respeto de los derechos humanos, tanto en el Sáhara Occidental como en los campos de refugiados de Tinduf.
  • Proponer la creación de un Banco de desarrollo Euro-Mediterráneo y desarrollar plenamente el potencial de la Unión por el Mediterráneo, con sede en Barcelona,  para reforzar la política de vecindad de la UE con un mayor compromiso con el Mediterráneo.

 

Diseñar una nueva relación con América Latina

  • Contribuir al fortalecimiento de las Áreas Prioritarias de Cooperación establecidas por la Cumbre Iberoamericana de Veracruz, reforzando la contribución de España a los Espacios Iberoamericanos del Conocimiento, la Cohesión Social y la Cultura e impulsando con determinación la integración estratégica de los Organismos Iberoamericanos alrededor de los mismos.
  • Establecer un marco preferente de  relaciones con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y las organizaciones y procesos  regionales de integración y concertación.
  • Elaborar Planes de Acción para cada país que incluyan el diálogo con las organizaciones de la sociedad civil y las Universidades.
  • Articular una estrategia con América Latina para la potenciación y extensión  del español y de nuestras culturas en el mundo.
  • Incorporar a las pymes a la creciente interrelación empresarial entre España y América Latina y fomentar las inversiones latinoamericanas en España como instrumento de recuperación económica.
  • Promover la concertación política de los países iberoamericanos a través de la Comunidad Iberoamericana de Naciones con el objetivo de defender iniciativas conjuntas a escala internacional, en especial, en Naciones Unidas.
  • Acompañar y apoyar el proceso de normalización de las relaciones entre  Cuba y los EE.UU., así como impulsar y liderar la construcción de  un nuevo marco de relaciones de la UE con la isla.

 

Participar en la creación de un espacio atlántico

  • Más allá del ámbito de la defensa, promover que las relaciones económicas y culturales, la lucha contra el terrorismo, la promoción del Estado de Derecho y de los derechos humanos, la lucha contra los paraísos fiscales y posibles sinergias en América Latina, Oriente Medio y el Sahel formen parte de nuestra agenda bilateral con EEUU.
  • Velar para que en la negociación de los tratados comerciales y en particular en el Tratado de Asociación  Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), se garanticen los derechos sociales, medioambientales, sanitarios, de seguridad alimentaria y la protección de datos personales alcanzados en la UE. Su formulación final deberá  contribuir al crecimiento económico sostenible  y a la creación de empleo de calidad. En materia de acceso a los mercados se tendrá en cuenta los "productos agrícolas e industriales sensibles", que quedarán excluidos de la liberalización o sujetos a adecuados periodos de transición. Y en la protección de las inversiones se respetarán  los procedimientos jurídicos regulares. En todo caso, se preservará plenamente la capacidad de las autoridades nacionales, regionales y locales de legislar sobre sus propias políticas públicas, que en ningún caso podrán verse menoscabadas por intereses privados.
  • Revitalizar la iniciativa triangular "Atlántico Sur" (África, América y Europa), proponiendo un marco de diálogo político para el desarrollo, el progreso, la seguridad y el fortalecimiento institucional de esa región.

 

Trabajar conjuntamente con África

  • Crear un plan de acción con África subsahariana para apoyar su enorme potencial de desarrollo y aliviar la tensión migratoria que existe en sus países.
  • Promover una política de inmigración comunitaria, que busque resolver los problemas estructurales de los países africanos, luchar contra las redes ilegales que trafican con seres humanos y canalizar los flujos migratorios legales.

 

Impulsar una mejor gobernanza global

  • Promover la reforma del Consejo de Seguridad, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, haciéndolos más representativos del escenario global actual, más democráticos y más eficaces.
  • Consolidar nuestra participación en el G-20 para desde ese foro solicitar una mejor regulación de las finanzas internacionales y una mayor coordinación contra los paraísos fiscales.
  • Fomentar una agenda para el Consejo de Seguridad que vaya más allá de la seguridad militar e incluya también el flujo de personas refugiadas y desplazadas,  la seguridad alimentaria, la lucha contra las pandemias y el desarrollo sostenible.
  • Profundizar y actualizar la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo.
  • Trabajar para que la Cumbre de París sobre cambio climático alumbre un acuerdo global, eficaz y vinculante, impulsando un órgano de gobernanza mundial en materia de medio ambiente.

 

 Reformar el Servicio Exterior para que pueda cumplir objetivos estratégicos

  • Elaborar una nueva norma consensuada con vocación de permanencia que sirva a una política exterior de estado democrática con la participación de CCAA, Ayuntamientos, empresas, sociedad civil, mundo académico y científico y representantes de la cultura.
  • Impulsar las políticas comerciales y la diplomacia en las relaciones económicas internacionales.

    • Mayor participación para mejorar la defensa de los intereses españoles en los organismos internacionales (UE, OCDE, UN, etc.)
    • Asistir a las empresas españolas en el desarrollo de inversiones comerciales en el extranjero para poder realizar inversiones regidas por las buenas prácticas y transparencia.