Qué queremos de Europa en política social

  1. DÓNDE ESTAMOS

Europa sigue enfrentando desafíos extraordinarios. La crisis económica europea se ha convertido en crisis política. El crecimiento de opciones antieuropeas es una señal de alarma, especialmente cuando triunfan en países como Inglaterra o Francia. Todo ello tiene mucho que ver con unos años marcados por los recortes sociales y una obsesión patológica por los ajustes acelerados e inequitativos de los déficits públicos. Este camino ofreció pobres resultados en términos de actividad económica y devastadores efectos en los niveles de cohesión social en nuestras sociedades.

En estos últimos meses, Europa está iniciando un cambio de rumbo, todavía insuficiente, como consecuencia de la presión de los socialistas europeos. Se ha puesto en marcha un plan de inversión (Plan Juncker), se ha flexibilizado el cómputo de déficit de los Estados, se están realizando serios avances en la unión fiscal europea, y la actuación del Banco Central Europeo está cada vez más enfocada a estimular la actividad económica.

 

  1. NUESTROS OBJETIVOS

El reto de los socialistas europeos, ahora, es consolidar ese cambio, avanzando en la recuperación del Estado de Bienestar también en el ámbito de la Unión, luchando contra la desigualdad y garantizando un futuro a nuestros jóvenes y un nivel de vida digno a toda nuestra ciudadanía.

Europa tiene que recuperar su alma social. En términos más políticos, Europa debe recuperar las bases legitimadoras de su Contrato Social, aquél por el que la ciudadanía, sea cual sea su condición social o personal, desarrollan su vida en condiciones de dignidad personal y en igualdad de oportunidades. Desde la socialdemocracia, constructor histórico de ese ideal de protección social que es el Estado de Bienestar, nos proponemos reconstruir y modernizar las bases de ese modelo social que define a Europa mejor que nada ante el mundo.

 

  1. PROPUESTAS

  • Instaurar y formalizar en Europa el llamado “Pilar Social”, basado en un diálogo permanente con los agentes sociales, a través del Comité Económico y Social Europeo (CESE) y que eleve los derechos sociales al mismo nivel que las libertades económicas. En ese marco, deben introducirse indicadores sociales (nivel de empleo, calidad del empleo, asistencia sanitaria, niveles de pobreza, desigualdad, exclusión social, etc.), que permitan evaluar el impacto de las medidas macroeconómicas y modulen, en su caso, las exigencias del Pacto de Estabilidad.
  • Converger en el marco de Europa en costes salariales y en condiciones de trabajo, porque es justo, económicamente bueno y permitirá culminar el mercado interior.
  • Apostar por un marco compartido de negociación colectiva europea, que desarrolle también un Salario Mínimo Interprofesional para todos los países de la Unión, calculado en base al coste de la vida y al salario medio en cada Estado.
  • Impulsar un Seguro Europeo de Desempleo que permita la interconexión de las Oficinas de Empleo públicas y privadas, para que los jóvenes europeos accedan a toda la oferta laboral de empleo.
  • Avanzar en la Portabilidad de Derechos entre los países de la UE.
  • Trabajar en la Unión para conseguir un Marco de prácticas laborales reguladas, para impulsar la empleabilidad en el ámbito europeo, abriendo así oportunidades profesionales a los jóvenes europeos, con unos niveles salariales y de protección dignos.
  • Impulsar la aprobación de un conjunto de Directivas en materia de Igualdad Salarial y de Trato en las condiciones laborales y en la vida de las empresas.

    • En materia de salario igual para mujeres y hombres (entre el 20% y 30% de brecha salarial real en toda Europa)
    • Para establecer cuotas de presencia femenina en los Consejos de Administración.
    • Para evitar cualquier discriminación por razón de raza, sexo, religión, etc…
    • Para extender permiso de paternidad y maternidad.

  • Defender el compromiso de los Estados con la Carta Social Europea y las recomendaciones de la OIT.
  • En este sentido, ratificar la versión revisada de la Carta Social Europea.
  • Desarrollar el compromiso de la carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea del derecho a una ayuda social para garantizar una existencia digna.
  • Establecer un Plan Europeo contra la pobreza con fondos de cohesión y solidaridad europeos, para atender los problemas más agudos de exclusión social.
  • Impulsar un marco Europeo que permita aliviar la insolvencia de persones físicas y jurídicas a través de la condonación, reestructuración de la deuda u otras vías, dando lugar a la llamada "Segunda Oportunidad".
  • Seguir avanzando en el fortalecimiento de los derechos de los consumidores para garantizar el principio de accesibilidad y mejorar el acceso a la justicia y a la reparación. Consumidores organizados e informados pueden y deben contribuir a premiar y castigar las prácticas responsables o irresponsables socialmente de las empresas y de sus marcas. Con ello, la cultura de la Responsabilidad Social de las empresas, avanzará y eso será bueno para todos.