UNA VISIÓN PROGRESISTA DE LA SOCIEDAD DE LA COMUNICACIÓN

 

  1. DÓNDE ESTAMOS

El ser humano es un ser social que se caracteriza por su capacidad para el lenguaje y su inclinación, casi su necesidad, a comunicarse con los que le rodean y con la sociedad en su conjunto. Por tanto, la información y la comunicación no son meras mercancías, ambos conforman el derecho fundamental a la libertad de expresión, fundamental para la supervivencia de la democracia. Por ello, el Estado debe actuar como sujeto activo para garantizar su preservación.

La comunicación y la cultura son el espacio de la innovación y la fuente de los cambios sociales hacia una sociedad democrática profunda, el caldo de cultivo donde se pronuncian y se gestionan los disensos y el más poderoso mecanismo de transformación social. Son, además, fuente de contenidos simbólicos y económicamente valiosos. El surgimiento de los ordenadores personales, la telefonía móvil e internet han transformado nuestra sociedad, afectando también a los medios tradicionales como la prensa, la radio y la televisión al acelerar el flujo de la información.

Somos testigos en las últimas dos décadas de la aparición de diarios digitales sin coste para el usuario, de las versiones digitales libres o de pago de los periódicos en papel, y sobre todo de la fenomenal novedad de los blogs, microblogging y las redes sociales en internet, como Facebook o Twitter, que permiten una experiencia de comunicación y transmisión y recepción  de información carentes de mediadores como han sido tradicionalmente la prensa y los medios audiovisuales de masas. Las personas que consumen información se han convertido también en creadores de contenidos lo que ha repartido la generación de información, y favorecido la aparición de nuevos “influenciadores”. Los y las periodistas han perdido peso social.

Los medios de comunicación en España presentan una estructura organizativamente pegada a los soportes tradicionales, y están viviendo una crisis de credibilidad que proviene en gran medida de su dependencia económica. Ésta es aún mayor en la información regional y local, donde la debilidad del sector de los medios de comunicación es más perceptible, y donde se hace más necesario el apoyo a proyectos periodísticos plurales pilotados por profesionales independientes.

Los medios de comunicación públicos pasan por un momento muy delicado, que afecta a su credibilidad informativa y a su viabilidad económica.

El regreso al gobierno del PP ha supuesto un ataque al modelo de radio y televisión pública independiente y plural que introdujo la Ley 17/2006, de 5 de junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal.

Se ha vuelto, de esta forma, a un sistema de elección de la Presidencia y de las vocalías del Consejo de RTVE que ha gubernamentalizado de nuevo la Corporación, lo que ha redundado en la manipulación de los servicios informativos, con clara vulneración de los principios de independencia, pluralismo, neutralidad, imparcialidad y rigor.

A ello se ha añadido la pérdida de calidad de la programación, como consecuencia de una drástica reducción de los recursos vinculados con el cumplimiento de las obligaciones de servicio público y de la caída del resto de ingresos como consecuencia de la crisis económica. El sistema de financiación previsto por la Ley de 2009 no previó tres circunstancias relevantes en el tiempo: la litigiosidad en torno a las aportaciones previstas, las estrategias de los operadores para evitar o reducir los pagos y un escenario prolongado de crisis económica y su repercusión negativa en el capítulo de ingresos del Estado.

En fin, y en relación con el conjunto del sector audiovisual, el Gobierno ha mostrado un escaso, por no decir nulo, interés en su función de supervisión, función que es vital para garantizar derechos básicos en una sociedad democrática como son el derecho a la libertad de expresión y a la información libre y veraz. Éste es el sentido de la supresión por el Gobierno del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales

 

  1. NUESTROS OBJETIVOS

Los y las socialistas apostamos por un proyecto de sociedad donde la información sea un bien público, la comunicación un proceso participativo e interactivo, el conocimiento una construcción social compartida, y las tecnologías de la información y la comunicación un soporte que empodere a la ciudadanía y potencie las relaciones sociales.

Junto a los derechos a la libertad de expresión y a la libertad de prensa, emerge el derecho de la ciudadanía al acceso y transmisión de la información y opinión, como un derecho autónomo, clave en la Sociedad de la Comunicación, que ha de caracterizarse por la defensa del pluralismo.

Hoy en día la pérdida de peso social de la profesión de periodismo es evidente: ya no es el único que informa, pues internet y las redes sociales han convertido a la ciudadanía en un generador de contenidos. Sin la intermediación del periodista se corre el riesgo de que puedan perderse valores inherentes al propio hecho informativo como la independencia, acabando devaluándose el propio derecho a la información. La independencia, el rigor informativo o el fomento de una actitud crítica en la ciudadanía son consustanciales al ejercicio de la profesión periodística y a los procesos formativos de las facultades de comunicación; por ello desde el PSOE defendemos también el papel de intermediación que desarrollan los medios de comunicación así como el papel del periodismo en este sentido, por lo que legislaremos a favor de fortalecer la posición de estos profesionales, que son tan importantes para el buen funcionamiento de la democracia.

Con relación a la concentración de los medios en grandes grupos de comunicación y a su dependencia económica, se requiere de una actuación decisiva por parte de los poderes públicos con la constitución efectiva del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales,  que contribuya a la protección de los pequeños proyectos empresariales o comunitarios así como una regulación de los conflictos de interés.

Asimismo, es preciso colocar el valor de la transparencia en el centro de la actividad de la comunicación profesional. Los medios de comunicación deben también cumplir unos estándares de transparencia respecto a su organización y financiación.

Es necesario acometer, a su vez, una serie de medidas tendentes a garantizar una radio y una televisión pública estatal independiente y plural, que cumpla con su función de servicio público y con los principios de objetividad, rigor, y pluralismo.

Igualmente debemos asegurar la estabilidad financiera de la Corporación RTVE, fijando unos ingresos suficientes para que pueda desarrollar su función de servicio público con independencia, calidad y capacidad de satisfacer las necesidades democráticas, sociales y culturales mayoritarias de la ciudadanía y con la necesidad de preservar el pluralismo de los medios de comunicación en España.

 

  1. PROPUESTAS

 

Pluralismo en los medios de comunicación

  • Puesta en funcionamiento del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales para garantizar la supervisión, la transparencia y el pluralismo en el convergente sector audiovisual y el de las telecomunicaciones, así como el cumplimiento de la misión y las obligaciones legales atribuidas a los prestadores del servicio público de comunicación audiovisual.
  • Favorecer fórmulas de cooperativismo entre periodistas y otras fórmulas para garantizar el pluralismo, promoviendo una oferta de calidad.

 

Imparcialidad, pluralismo, calidad y sostenibilidad financiera de los medios de comunicación públicos

  • Regresar al modelo de elección de la Presidencia y las consejerías de la Corporación RTVE mediante una mayoría reforzada de dos tercios del Congreso de los Diputados para garantizar la independencia y el pluralismo en la elección de sus órganos de dirección. Dicha elección se realizará de acuerdo con el sistema de nombramiento propuesto para los órganos constitucionales y organismos reguladores.
  • Fusionar y actualizar en una Ley la normativa encadenada en el tiempo, desde 2006 hasta 2015, que regula la actividad de la Corporación RTVE.
  • Mejorar el sistema de financiación de la Corporación RTVE, con nuevos ingresos y con nuevos mecanismos que garanticen la continuidad,  la suficiencia e independencia financiera de la Corporación.
  • Asegurar un sistema integral de información, con indicadores cualitativos y cuantitativos sobre la calidad y la presencia de los distintos grupos sociales y formaciones políticas en los espacios informativos de RNE y TVE, que permita evaluar el pluralismo, la imparcialidad y el acceso de los distintos grupos, haciendo especial hincapié en el respeto a la igualdad de género en los contenidos.
  • Elaborar un Estatuto que regule la condición de Servicio Público de la Agencia EFE en aquellas actividades que tengan esta naturaleza. Dicho Estatuto fijará el control parlamentario de su actuación.

 

Transparencia en la publicidad institucional

  • Velar por que las adjudicaciones de publicidad institucional por parte del Estado se hagan de acuerdo con los criterios objetivos de implantación social y territorial  y de  difusión y penetración  del correspondiente medio informativo, así como la libre concurrencia y la igualdad de todos los medios de comunicación, como marca la normativa vigente, todo ello con total transparencia.
  • Detallar y hacer pública la cuantía de la inversión en publicidad institucional por medio y los criterios que se siguen para dicha contratación.
  • Exigir que los medios den a conocer periódicamente los ingresos que reciben por parte de cada administración por publicidad institucional y qué porcentaje de sus ingresos supone.

 

Nuevas tecnologías y medios de comunicación

  • Promover líneas de crédito y ayudas financieras del Instituto de Crédito Oficial, específicamente diseñadas para el sector de la prensa escrita, tanto para empresas como para autónomos.
  • Establecer líneas de subvenciones y préstamos reembolsables para la renovación tecnológica del sector de la prensa escrita.
  • Fomentar la constitución de pymes y cooperativas de profesionales para la constitución de empresas de información digital.
  • Ofrecer ayudas dentro de la tipología de proyectos de I+D+i orientados al desarrollo de productos y servicios digitales nuevos o, sustancialmente mejorados y la mejora de su eficiencia energética.
  • Potenciar la televisión inteligente o híbrida como un nuevo modelo de negocio que generará riqueza y empleo, que favorecerá la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación audiovisual pero garantizando unas condiciones óptimas de competitividad y de regulación para salvaguardar unos intereses sociales de importancia primordial, entre los que se encuentran la protección de los menores de edad y la no discriminación por razón de origen étnico o cultural , género, orientación sexual, religión, discapacidad o nacionalidad.