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06 Septiembre 09
La apuesta del PSOE-Sanlúcar por la Reforma del Mercado de Abastos, incluso antes de ganar las elecciones, es una apuesta por el mercado minorista como valor de ciudad, como destino de compras y, a su vez, para conseguir un atractivo diferencial sobre las ciudades de alrededor. Desde el Equipo de Gobierno se ha considerado que la “Plaza” es una pieza fundamental de la oferta comercial y un elemento más de atracción de Sanlúcar, tanto por su calidad como por la singularidad de sus productos.
Esta reforma, indudablemente para esta ciudad, va a constituir una potenciación no solo de la Plaza sino de su entorno, que va a producir un proceso de revitalización del tejido económico y urbano del centro de Sanlúcar.
Cuando se gana unas elecciones y se entra a gobernar, te encuentras con proyectos que son imposibles de darles marcha atrás, incluso que van en contra de tú propia ideología o proyecto de ciudad, pero modificarlos hubiese producido más consecuencias negativas que positivas, pero es digno de mencionar la claridad y transparencia con que se ha rematado algo que estaba concluido, y sobre todo, antes las expectativas generadas.
Dejando al lado si ha sido positivo o no la implantación en Sanlúcar de la “Gran Superficie”, y de la amenaza que suponía al pequeño comercio de la ciudad y por ende a la Plaza de Abastos, es apropiada reivindicar, no solo su existencia, sino también su permanencia. Por ello es justo reconocer el esfuerzo político sobre la Plaza de Abastos, o “La Plaza” como se conoce de toda la vida, y que se haya apostado, además, por dejarla situada en el centro de Sanlúcar como parte indudable de nuestro paisaje cotidiano.
Sanlúcar se lee, se entiende e incluso se juzga a través de “La Plaza”. De hecho cuando alguien viene a Sanlúcar, una de las primeras visitas suele ser a la misma, porque es uno de los lugares que da más información sobre la realidad sanluqueña. Casi en los dos últimos siglos, “La Plaza” ha acompañado cada una de las etapas de la ciudad, y aunque muchas veces se le ha condenado por obsoleta o anticuada, ha demostrado una capacidad de supervivencia y de adaptación superior a cualquier otra forma de expresión comercial.
Por lo que el proyecto de reforma que se va a iniciar en breve, es una apuesta por crear más Sanlúcar, es una pieza fundamental a la hora de trabar una estructura de comercio y de ciudad, apostar por el mercado minorista como motor de futuro, en sintonía con la evolución de nuestra ciudad, en equilibrio con otras formas de distribución comercial.
Pero también, es una pieza urbana que pueda reequilibrar los tejidos sociales y urbanísticos del centro. Por lo que revitalizar la Plaza es crear centralidad y vecindad, por que esta tiene buena salud y más allá de encontrar productos frescos de máxima calidad se crean proximidades, se fortalecen los lazos con los productos de proximidad, los crecidos en nuestro campo y pescado en nuestro mar. Es también un espacio de confianza entre compradores y vendedores, es un lugar de encuentro y de socialización, de compartir experiencias intergeneracionales, de aprendizaje de sabores y olores.
Con este proyecto, “La Plaza” he de ser capaz de rentabilizar hacia futuro la buena imagen tradicional que siempre ha tenidos y que ahora se potencia. Por que vale la pena invertir en ella, y cuidarla, porque forma parte de nuestra experiencia vital individual y colectiva.
Lo positivo, también de este proyecto de Reforma ha sido el consenso logrado, ante las dificultades dada por la diversidad de situaciones existentes entre los comercios instalados y las de los entornos, no ha impedido mediante el dialogo de las partes implicadas, este proyecto se lleve a cabo.
Creo que este es el camino, por que los ciudadanos están cansados de tibiezas y medias tintas, y están demandando posiciones definidas que permitan vislumbrar soluciones en lugar de entretenerse en entelequias partidistas. Cambiar las cosas, ese es el nuevo objetivo. Una crisis es un escenario demasiado duro para acoger sobre él la comedia política, ya sea de los demás representantes políticos de la oposición como de los propios militantes del partido, es la hora de sumar. Porque los ciudadanos están optando por un modelo de cambio real y nuestro partido ahora está en el momento de apostar por nuestro discurso político y aprovechar el liderazgo que reclama esta hora difícil.

