Comunidades >> Valpalmas >> Noticias
28 Junio 11
La inmovilidad que parece estar sufriendo nuestro partido está castigando seriamente el futuro de la formación, y ya no hablo de los resultados electorales que se puedan derivar de las próximas elecciones: seguramente eso es lo que menos me preocupa. El PSOE necesita una regeneración interna, un reencuentro con sus ideas y su capacidad de convencer a todos los ciudadanos de ideas progresistas, frente al discurso perpetuo de la derecha europea que hace bien su papel y, cada vez con más fuerza, está arrinconando y debilitando a la izquierda hasta hacerla desaparecer del mapa político. Es un hecho constatado con la evolución que ha experimentado la unión a lo largo de su corta vida.
Sin embargo aquí estamos, viendo venir y pasar la tormenta y jugando siempre en terreno enemigo. Tenemos que retomar las firmes convicciones y las ideas, aunque siempre adelantadas a cualquier tiempo por ser atemporales, para darnos cuenta de que nadamos a contracorriente y que nuestro único destino, y así lo lleva en la definición de nuestra identidad, es defender a la sociedad y buscar las libertades, los derechos del ciudadano y buscar la igualdad social.
En el PSOE estamos incurriendo en el mismo error: las bases, hartas de baronías y cabezas visibles, que corren el peligro de transformarse en viejos dinosaurios, que surgen de sus poltronas para desestabilizar la credibilidad de un partido por el único interés individual y egoísta (destacar que, por fortuna personal, todavía hay quien tiene cerca a dirigentes comprometidos con los principios y con una personalidad que valora mucho la participación de los militantes). Las bases debemos de retomar el poder que se nos ha retirado por la puja hacia el poder, probablemente atemorizados por grandes oradores y charlatanes, que también los hay, que nos arrinconan y además nos piden el apoyo: las bases responden, con el excelente ejercicio de lealtad al partido y responsabilidad política.
El problema es la sensación aletargada que tienen los militantes, que damos la sensación de que estamos esperando a que alguno de nuestros dirigentes asome la cabeza y de un paso adelante, plante cara a la adversidad y recomponga el espíritu de lucha que siempre nos ha caracterizado. Es necesario retomar la actividad y dejar de lado este estado de inoperancia en la estructura del partido; puede dar la sensación de que queramos no optar por la presidencia de España para la próxima legislatura. No se puede esperar y ver venir los acontecimientos. Si el PP gana las próximas elecciones, el mapa europeo estará conformado con una mayoría conservadora de la que saldrán las próximas directrices: ya no habrá oposición ni defensa posible del ciudadano. Que la providencia nos coja confesados.
Se ha convertido en una costumbre, muy desagradable para los que entendemos el trabajo interno del partido, de mediatizar todos los pasos que se dan. Pondré un ejemplo: los comités y asambleas se realizan rodeados de cámaras y periodistas a los que se les deja hacer su trabajo en un ambiente que debería ser totalmente hermético, como la garantía de igualar y preservar los derechos estatutarios de los militantes. Gracias al poder periodístico, los comités y los órganos internos del partido se han convertido en una clara plataforma de propaganda del dirigente de turno que se vende a su mejor postor.
Las asambleas deben retornar a su ambiente, así como los comités, a todos los niveles, y separar la información final del desarrollo interno. Es la única manera de preservar la participación global de los militantes.
Nunca he dudado de que el PSOE pone al alcance de cualquier camarada las herramientas necesarias de participación; lo que sí es cuestionable que haya intereses individuales para coartar ésta, mediante la imposición de vectores y directrices que no siempre son compartidas por la mayoría, aunque sí respetadas. Esto es lo que hace que desde la ciudadanía se tenga una visión deformada de la organización del partido y se entienda al militante de base como un individuo acatador y sin posibilidad de construir una crítica.
Los principios nunca deben permutar, ni mucho menos cambiarse. Quien desee cambiar que lo haga en otro partido, y nunca que el partido se posicione en ideologías que no entiende y rechaza. Evolucionan las formas, las herramientas y se incluyen nuevas ideas, pero nunca se modifican los principios, porque son éstos los que identifican al partido y, en consecuencia, a todos los camaradas que lo forman.
Insto a quien lea estas líneas a promover la involución del partido para retomar la identidad histórica como la única válida para poder trabajar por los intereses generales del ciudadano. El PSOE es la historia contemporánea del país y motor principal de la evolución que ha sufrido la sociedad española: es un buen aval para empezar.
Javier Ferrández Lafuente.
Sec.Gral. Agrupación local del PSOE-Valpalmas
La A-125, la carretera autonómica que comunica Valpalmas con el resto del mundo que le rodea, no podía salvarse de los recortes presupuestarios del Partido Popular, con el apoyo del PAR, y se va a quedar como está: destrozada, peligrosa y como un puntal de la involución del desarrollo de la localidad.
Esta iniciativa es la que debe aportar la base de mantenimiento y posterior prosperidad de nuestra localidad: no se puede esperar a nuevos vecinos, nuevos comercios y nuevos puestos de trabajo si desde el Ayuntamiento no se procede a marcar los apoyos y las pautas necesarias para atraer nuevas iniciativas y proteger y facilitar a las que se ponen en marcha.

